Los comedores de patatas (De Aardappeleters) es el primer cuadro ambicioso de Vincent van Gogh y el que él consideró, durante años, su mejor obra. Lo pintó en Nuenen, en el Brabante holandés, en abril y mayo de 1885, cuando llevaba cinco años aprendiendo a pintar y aún no había descubierto el color. Es un óleo sobre lienzo de 82 × 114 cm que se conserva en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. Cinco campesinos cenan patatas a la luz de una lámpara de aceite, y el cuadro habla, según su autor, del trabajo manual y de la comida ganada con honradez.
Qué representa y qué significa
Una cocina de campesinos de noche. Alrededor de una mesa, bajo una lámpara de aceite colgada de una viga, cinco personas: a la izquierda un hombre joven y una mujer que le ofrece una patata pinchada en el tenedor; en el centro, de espaldas, una niña; a la derecha, una mujer mayor que sirve café y un hombre que le acerca la taza. Sobre la mesa, una fuente de patatas humeantes y una tetera. En la pared del fondo, un reloj, una pequeña estampa religiosa y utensilios colgados. Las caras son huesudas, las manos enormes, y todo, desde la piel hasta la mesa, está pintado en tonos de tierra, verde oscuro y gris.
Los modelos fueron la familia De Groot, campesinos de Nuenen en cuya casa Van Gogh había pintado durante todo el invierno. La escena no está tomada del natural: la compuso en su taller a partir de decenas de estudios de cabezas y manos que había hecho en los meses anteriores, unas cuarenta cabezas de campesinos pintadas, además de dibujos, que consideraba estudios preparatorios.
Contexto: Nuenen, 1885
Van Gogh vivía desde finales de 1883 en la casa de sus padres en Nuenen, donde su padre era pastor protestante. Tenía 32 años, apenas había vendido nada y dependía por completo del dinero que le enviaba su hermano Theo desde París. En marzo de 1885 murió su padre de repente; Vincent siguió trabajando sin interrumpirse, y en abril se lanzó a lo que llevaba meses preparando: un cuadro de figuras grande y acabado que demostrara a Theo y a los marchantes que ya era un pintor. Su modelo eran los pintores de campesinos que admiraba, Millet y Jozef Israëls, y su ambición, según sus cartas, era pintar «la vida campesina» desde dentro, no como un espectador de ciudad.
Trabajó en el cuadro durante la mayor parte de abril: primero un estudio al óleo (hoy en el Museo Kröller-Müller), después una litografía para difundir la composición, y por fin la versión definitiva, que terminó a principios de mayo y envió a Theo a París. El contexto de toda la etapa está en la página de Nuenen (1883–1885).
La carta a Theo: «han cavado la tierra con esas mismas manos»
El 30 de abril de 1885 Vincent explicó a Theo qué había querido hacer (carta 497 en la edición de vangoghletters.org): «He intentado que quede claro que esa gente, que come sus patatas a la luz de la lámpara, ha cavado la tierra con esas mismas manos que meten en el plato; y que el cuadro habla, por tanto, del trabajo manual, y de que se han ganado honradamente su comida». Añadía que había querido dar la impresión de «una manera de vivir completamente distinta de la nuestra, la de la gente civilizada», y que no le importaría que el cuadro pareciera tosco: prefería un cuadro de campesinos que oliera a tocino, a humo y a vapor de patatas.
En la misma carta advertía de que el cuadro había que verlo en un marco dorado o de cobre, porque los tonos oscuros solo funcionan junto a un color cálido. Dos días después (carta 499) añadía que había repintado las cabezas y que el conjunto tenía ahora «algo así como el color de una patata bien polvorienta, sin pelar, naturalmente». Pocas veces explicó con tanto detalle qué pretendía.
Análisis: color, luz y composición
El color de la tierra
No hay casi nada de color puro: verdes oscuros, marrones, grises azulados y un solo foco de luz cálida, la lámpara. Van Gogh había leído sobre Delacroix y conocía la teoría de los complementarios, pero en 1885 la aplicaba en versión apagada: verdes contra rojizos terrosos, sin saturación. El resultado es deliberadamente sucio; años después, ya en París, seguiría defendiendo que aquel cuadro oscuro era «lo mejor» que había hecho, aunque su paleta se hubiera vuelto lo contrario.
La luz de la lámpara
Toda la escena está organizada por la lámpara de aceite, que ilumina las caras desde arriba y deja el resto en penumbra. Es la luz de los interiores holandeses del siglo XVII, de Rembrandt, que Van Gogh conocía bien, pero aquí sin belleza: la lámpara subraya los pómulos, las narices, las manos, y acentúa los rasgos hasta rozar la caricatura, que fue precisamente lo que más le criticaron.
Composición y figuras
Cinco figuras en torno a una mesa, con la niña de espaldas en el centro como eje y dos parejas a los lados que se miran y se pasan cosas: la patata, la taza. Las miradas cruzadas enlazan a los personajes y el espectador queda fuera, como asomado a la puerta. Las proporciones son torpes a propósito (las manos y las cabezas, demasiado grandes), un problema de dibujo que Van Gogh reconocía y que decidió no corregir porque le parecía más verdadero.
Las críticas: Van Rappard y el fin de una amistad
Van Gogh envió la litografía a su amigo el pintor Anthon van Rappard, con quien llevaba años carteándose. La respuesta, en mayo de 1885, fue demoledora: le reprochaba las figuras sin anatomía, el brazo del hombre de la derecha «un metro demasiado corto», la cafetera que ni se apoya ni se sostiene, la «manita coqueta» de la mujer del fondo, y le preguntaba cómo se atrevía a citar a Millet con un trabajo tan poco serio. Vincent le devolvió la carta y, tras un intercambio agrio, la amistad se rompió. Theo, por su parte, tampoco se entusiasmó, y el cuadro no se vendió. Con el tiempo se ha convertido en la obra más famosa de su etapa holandesa y en la primera parada de cualquier visita al museo de Ámsterdam.
Versiones y estudios
- Estudio de composición (abril–mayo de 1885, óleo sobre lienzo pegado a tabla, 73,9 × 95,2 cm, F 78 / JH 734): más pequeño y suelto, hecho a partir del trabajo en casa de los De Groot; hay además un primer estudio menor (F 77) en Ámsterdam. Museo Kröller-Müller, Otterlo. Fue robado del museo en diciembre de 1988 y recuperado en julio de 1989.
- Litografía (abril de 1885, F 1661 / JH 737): Van Gogh hizo una pequeña tirada para enviar a Theo y a Van Rappard. La composición está invertida respecto al cuadro.
- Versión definitiva (mayo de 1885, 82 × 114 cm, F 82 / JH 764): la del Museo Van Gogh. También fue robada, en abril de 1991, con otros diecinueve cuadros; se recuperaron todos en pocas horas, algunos dañados.
- Unas cuarenta cabezas de campesinos pintadas y varios estudios de manos, repartidos entre Ámsterdam, Otterlo y colecciones privadas. Varios están en el catálogo: estudios para Los comedores de patatas y la serie de retratos de campesinos.
Dónde ver Los comedores de patatas
La versión definitiva está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam, en el recorrido cronológico dedicado a los años holandeses, rodeada de los estudios de cabezas. Rara vez sale del museo. El estudio previo se ve en el Museo Kröller-Müller de Otterlo. Si vas a Ámsterdam, la página de entradas del Museo Van Gogh explica precios, horarios y cómo comprarlas, y la guía del museo, qué más hay en cada planta.
Todas las obras de Van Gogh del Museo Van Gogh que tienen ficha en esta web, con datos para la visita: Van Gogh en el Museo Van Gogh.
Ficha técnica
| Título | Los comedores de patatas (De Aardappeleters) |
|---|---|
| Autor | Vincent van Gogh |
| Fecha y lugar | Nuenen, abril–mayo de 1885 |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 82 × 114 cm |
| Catálogos | F 82 · JH 764 |
| Ubicación | Museo Van Gogh, Ámsterdam (Fundación Vincent van Gogh) |
| Periodo | Nuenen (1883–1885) |
Obras relacionadas
- Campesina plantando patatas: dibujo relacionado con esta obra.
- Mujer cortando pan (Nuenen, 1885): dibujo relacionado con esta obra.
- Campesino y campesina plantando patatas (boceto, 1885): dibujo relacionado con esta obra.
- Cabeza de mujer (dibujo, Nuenen, 1884-1885): dibujo relacionado con esta obra.
- Cabeza de hombre (dibujo, Nuenen, 1884-1885): dibujo relacionado con esta obra.
- Estudios para Los comedores de patatas: las cabezas y manos que preparan el cuadro.
- Los tejedores (1883–1884): la otra gran serie de Nuenen, el trabajo manual visto desde dentro.
- Campesina recolectando patatas (1885): el mismo trabajo, visto en el campo.
- Un par de zapatos (1886): un año después, en París, el mismo tema del trabajo en un bodegón.
- Almendro en flor (1890): el extremo opuesto de su paleta, cinco años más tarde.
Fuentes: cartas 497 (a Theo, 30 de abril de 1885) y 499 (a Theo, hacia el 2 de mayo de 1885) y carta 503 (de Anthon van Rappard a Vincent, 24 de mayo de 1885), en la edición del Van Gogh Museum y el Huygens Institute, vangoghletters.org; fichas de la obra del Van Gogh Museum (s0005V1962) y del Museo Kröller-Müller (KM 109.982).
