20 curiosidades sobre Van Gogh que son verdad (y 3 que no)

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Sobre Vincent van Gogh circulan más leyendas que datos. Esta lista reúne veinte curiosidades comprobadas en la biografía y en las cartas del pintor, y termina con tres mitos que se repiten en todas partes y no son ciertos. Si quieres la historia completa, está en la biografía de Van Gogh.

Vida y familia

1. Se llamaba como un hermano que nació muerto

Vincent Willem van Gogh nació en Zundert (Países Bajos) el 30 de marzo de 1853, hijo de un pastor protestante. Recibió el nombre de su abuelo y de un hermano que había nacido muerto exactamente un año antes, el 30 de marzo de 1852. No era un gemelo, como a veces se dice.

2. Empezó a pintar a los 27 años

Antes de ser pintor fue empleado de la casa de marchantes Goupil & Cie en La Haya, Londres y París (su tío le consiguió el puesto en 1869), maestro en Inglaterra, dependiente de librería y predicador laico entre los mineros del Borinage, en Bélgica. Allí cedió su habitación a un vagabundo y se fue a dormir sobre paja a una choza. Las autoridades eclesiásticas lo despidieron por «socavar la dignidad del sacerdocio». Solo hacia 1880, con 27 años, decidió ser artista.

3. A los 20 años ganaba más que su padre

En Londres, trabajando para Goupil, tuvo éxito y ganaba más que su padre. Jo van Gogh-Bonger, su cuñada, dijo después que aquel fue el mejor año de su vida. Se enamoró de la hija de su casera, Eugénie Loyer, que lo rechazó porque estaba comprometida en secreto con un antiguo inquilino.

4. Escribía en tres idiomas

Escribió sus cartas en neerlandés, francés e inglés (solo desde Arlés, unas 200 cartas en los tres idiomas), y leía la Biblia en inglés, francés y alemán.

5. Vivió con una prostituta embarazada

En La Haya, en 1882, se instaló con Clasina «Sien» Hoornik, una prostituta alcohólica que tenía una hija de cinco años y estaba embarazada. La cuidó, la dibujó y quiso casarse con ella; la familia y su maestro Anton Mauve le dieron la espalda por ello.

6. Comía tan mal que perdió dientes

En Amberes, en 1886, escribió a Theo que solo recordaba haber comido seis comidas calientes desde el mayo anterior; gastaba el dinero en pintura y modelos y vivía de pan, café y tabaco. Se le aflojaron los dientes y le dolían. En algunos autorretratos se le ve con la boca hundida.

La obra

7. Unas 2.100 obras en diez años

En poco más de una década creó unas 2.100 obras, entre ellas unos 860 óleos, la mayoría en los dos últimos años de su vida. En Arlés, en quince meses, pintó unos 200 cuadros y más de 100 dibujos y acuarelas; en Auvers, más de 70 óleos (76 según el catálogo de Hulsker) en los 70 días que vivió allí.

8. Más de 40 autorretratos

Pintó más de 43 autorretratos entre 1885 y 1889, sobre todo porque no tenía dinero para pagar modelos: en Saint-Rémy, en septiembre de 1889, escribió que trabajaba en dos retratos de sí mismo «a falta de otro modelo». Todos los autorretratos de Saint-Rémy muestran el lado de la cabeza con la oreja intacta: como se pintaba ante un espejo, en el cuadro parece el izquierdo, pero es el derecho. Puedes ver los principales en el de sombrero gris, el de la oreja vendada y el de Orsay.

9. Los girasoles eran para decorar una habitación

Los girasoles de Arlés los pintó en agosto de 1888 para decorar la casa amarilla antes de la llegada de Gauguin: «Nada más que grandes girasoles», le escribió a Theo. Hay dos series: la de París (1887), con flores cortadas en el suelo, y la de Arlés, con ramos en un jarrón.

10. Coleccionaba cientos de estampas japonesas

Empezó a comprar grabados japoneses ukiyo-e en el puerto de Amberes en 1885 y en París llegó a reunir cientos. Copió algunos al óleo y los colgó en el fondo de varios retratos. Su idea de buscar en el sur de Francia una luz «japonesa» viene de ahí; tienes el detalle en el estilo de Van Gogh.

11. Copió a Millet, Delacroix y Rembrandt

En el asilo de Saint-Rémy, sin poder salir a pintar, hizo decenas de «traducciones» al color de grabados en blanco y negro de sus pintores favoritos: La siesta según Millet, la Piedad según Delacroix, La resurrección de Lázaro según Rembrandt. Copiar, le dijo a Theo, «enseña y sobre todo a veces consuela».

12. Usaba un marco de perspectiva

Para dibujar bien las líneas de fuga se construyó en La Haya un «marco de perspectiva», una rejilla de hilos tensados que colocaba entre él y el paisaje, y lo siguió usando en Arlés: con él pintó El puente de Langlois.

Las cartas

13. Se conservan más de 600 cartas a Theo

Theo guardó todas las cartas de su hermano: más de 600 de Vincent a Theo, unas 40 de Theo a Vincent, 22 a su hermana Wil, 58 al pintor Anthon van Rappard, 22 a Émile Bernard y cartas sueltas a Gauguin, Signac y el crítico Aurier. Muchas llevan bocetos. Están todas, traducidas y anotadas, en la edición del Museo Van Gogh (vangoghletters.org), que es la edición de referencia de las cartas.

14. Su cuñada salvó los cuadros y publicó las cartas

Theo murió seis meses después que Vincent, en enero de 1891. Fue su viuda, Jo van Gogh-Bonger, quien conservó los cuadros y las cartas, organizó exposiciones y publicó la correspondencia (la mayor parte en 1914). Ese mismo año hizo trasladar los restos de Theo a Auvers para enterrarlo junto a Vincent. Su hijo, Vincent Willem, creó después la fundación que dio origen al Museo Van Gogh de Ámsterdam.

Éxito, dinero y muerte

15. Sí vendió un cuadro en vida (y expuso más de lo que se cree)

El viñedo rojo lo compró en 1890 la pintora belga Anna Boch en la exposición de Les XX de Bruselas. Pero no vivió en la oscuridad total: expuso en el Salón de los Independientes de París, en el Théâtre Libre junto a Seurat y Signac, y en enero de 1890 el crítico Albert Aurier publicó en el Mercure de France un artículo que lo llamaba «un genio».

16. Un duelo por su honor

En la cena inaugural de Les XX, en 1890, el pintor Henry de Groux insultó su obra; Toulouse-Lautrec lo retó a duelo y Signac declaró que seguiría batiéndose por el honor de Van Gogh si Lautrec se rendía. De Groux se disculpó y abandonó el grupo.

17. Se cortó la oreja, pero no como cuenta Gauguin

La noche del 23 de diciembre de 1888 se cortó la oreja izquierda (entera o en parte, según las fuentes) y se la llevó a una joven de un burdel de Arlés que resultó ser una chica de la limpieza de 17 años, Gabrielle Berlatier. La versión de que persiguió a Gauguin con una navaja la contó Gauguin quince años después y nadie la ha confirmado. La historia completa está en la oreja de Van Gogh.

18. Su médico usó un retrato para tapar el gallinero

Van Gogh regaló al doctor Félix Rey, que lo atendió en el hospital de Arlés, su retrato. A Rey no le gustó y lo usó para reparar un gallinero antes de regalarlo. Hoy está en el Museo Pushkin de Moscú y en 2016 se valoró en más de 50 millones de dólares.

19. Sus cuadros están entre los más caros del mundo

El Retrato del doctor Gachet, el Retrato de Joseph Roulin y los Lirios se han vendido por más de 100 millones de dólares actuales cada uno, y el Metropolitan de Nueva York pagó 57 millones en 1993 por una versión de Campo de trigo con cipreses. En 2014 un coleccionista chino pagó 61,8 millones por Florero con margaritas y amapolas.

20. Theo lo sobrevivió solo seis meses

Vincent se disparó en el pecho el 27 de julio de 1890 en Auvers-sur-Oise y murió dos días después, a los 37 años; Theo había llegado a tiempo de acompañarlo. Theo, destrozado, murió el 25 de enero de 1891. Los dos hermanos están enterrados juntos en el cementerio de Auvers.

Tres mitos que no son ciertos

«Pintó La noche estrellada en una noche»

No. La noche estrellada la pintó a mediados de junio de 1889 en el asilo de Saint-Rémy, de día y en su estudio de la planta baja: reprodujo la vista que había observado desde la ventana de su dormitorio antes del amanecer (y le añadió un pueblo imaginario), porque el personal del asilo no le dejaba pintar en el dormitorio.

«Era un pintor autodidacta que nunca estudió»

A medias. No hizo una carrera académica completa, pero estudió en la Academia de Bruselas en 1880, recibió lecciones de su primo político Anton Mauve en La Haya, se matriculó en la Academia de Amberes y en el taller de Cormon en París, y estudió a fondo la teoría del color a partir de Delacroix y los manuales de dibujo de la época.

«Veía amarillo por la digital» y otras teorías médicas

Se ha propuesto que su afición al amarillo se debía a un tratamiento con digital, o a la absenta, o a una enfermedad ocular. Ninguna de esas hipótesis está demostrada, y sus propias cartas explican el amarillo como una elección de color deliberada, ligada al sol de Provenza y a la teoría de los complementarios. Sobre su enfermedad (epilepsia del lóbulo temporal, trastorno bipolar, porfiria u otra) tampoco hay acuerdo entre los especialistas.

Fuentes: Wikipedia, «Vincent van Gogh» y «Portraits of Vincent van Gogh»; cartas de Van Gogh en vangoghletters.org (Museo Van Gogh).