La noche del 23 de diciembre de 1888, en la casa amarilla de Arlés, Vincent van Gogh se cortó la oreja izquierda con una navaja de afeitar, la envolvió en papel y la entregó a una joven de un burdel de la ciudad. Es el episodio más famoso de su vida y el origen del mito del «pintor loco». Lo que se sabe con certeza es menos de lo que se cuenta: no hay testigos de lo que ocurrió en la casa, Van Gogh no recordaba nada, y la versión más difundida, la de que persiguió a Gauguin con la navaja, la dio el propio Gauguin mucho después y nadie la ha podido confirmar. Esta página resume lo que dicen las fuentes: la biografía de referencia y las propias cartas de Van Gogh.
Qué pasó: los hechos que se conocen
En otoño de 1888 Van Gogh había convencido a Paul Gauguin para que se instalara con él en Arlés y fundar allí un «taller del sur». Gauguin llegó el 23 de octubre. Pintaron juntos, viajaron a Montpellier en diciembre para ver el museo Fabre, y se pelearon cada vez más: Van Gogh admiraba a Gauguin y quería que lo tratara como a un igual; Gauguin era arrogante y dominante. Van Gogh temía que Gauguin lo abandonara, y a Theo le cuenta en la carta 726 que, cuando hablan de Delacroix y Rembrandt, «la discusión es excesivamente eléctrica». Los días anteriores a la crisis llovió mucho y los dos quedaron encerrados en la casa.
La secuencia exacta de aquella noche no se conoce. Tras una discusión la tarde del 23 de diciembre, Van Gogh volvió a su habitación, donde al parecer oyó voces, y se cortó con una navaja la oreja izquierda, entera o en parte. La hemorragia fue grave. Se vendó la herida, envolvió la oreja en papel y llevó el paquete a una mujer de un burdel que Gauguin y él frecuentaban. A la mañana siguiente un policía lo encontró inconsciente en su casa y lo llevó al hospital de Arlés, donde lo atendió Félix Rey, un médico joven que aún estaba en formación. La oreja llegó al hospital, pero Rey no intentó reimplantarla porque había pasado demasiado tiempo. Van Gogh no recordaba nada de lo sucedido, lo que sugiere una crisis mental aguda; el diagnóstico del hospital fue «manía aguda con delirio generalizado», y a los pocos días la policía local ordenó que quedara ingresado.
¿Se cortó la oreja entera o solo el lóbulo?
Durante décadas se repitió que solo se había cortado el lóbulo. Existe, sin embargo, una nota escrita por el doctor Rey para el novelista Irving Stone con dibujos de la herida: según Rey, y también según el policía que lo encontró, Van Gogh se cortó la oreja externa entera. En cambio, Theo, Signac y Gachet, que lo vieron ya sin vendas, sostuvieron que solo le faltaba el lóbulo. Wikipedia mantiene la prudencia («entera o en parte»), pero el testimonio del médico que lo curó es el más directo que existe.
¿A quién le dio la oreja?
La tradición hablaba de una prostituta llamada Rachel. La investigadora Bernadette Murphy descubrió su verdadera identidad: Gabrielle Berlatier, conocida de joven como «Gaby», que en diciembre de 1888 tenía 17 años y trabajaba como chica de la limpieza en el burdel y en otros establecimientos de Arlés. Gabrielle murió en Arlés en 1952, a los 80 años, y sus descendientes seguían viviendo cerca de la ciudad en 2020. Según la investigación de Murphy, no era una prostituta sino una chica de la limpieza del local.
La versión de Gauguin y sus problemas
Gauguin contó, quince años después, que la noche del 23 de diciembre siguió a varios episodios de comportamiento físicamente amenazante, y que cuando salió a dar un paseo Van Gogh lo siguió y «se abalanzó hacia mí con una navaja abierta en la mano». Este relato no está corroborado por nadie, y casi con seguridad Gauguin no durmió aquella noche en la casa amarilla, sino en un hotel. Hay además un trasfondo de dinero: Theo quizá le debía dinero a Gauguin, y Gauguin sospechaba que los hermanos lo estaban explotando económicamente. Lo más probable es que Vincent se hubiera dado cuenta de que Gauguin planeaba marcharse, y que ese miedo al abandono precipitara la crisis.
Gauguin avisó a Theo de inmediato. Theo, que el 24 de diciembre acababa de pedir en matrimonio a Jo Bonger, tomó esa misma noche el tren a Arlés, llegó el día de Navidad, encontró a su hermano semilúcido y esa misma noche emprendió el regreso a París. En los primeros días de tratamiento Vincent preguntó repetidamente por Gauguin, que pidió a un policía que, si el enfermo preguntaba por él, le dijera que se había ido a París, «porque verme podría resultarle fatal». Gauguin se marchó de Arlés y no volvieron a verse, aunque siguieron carteándose.
Lo que dicen las cartas de Van Gogh
La primera carta después de la crisis es del 2 de enero de 1889, escrita desde el despacho del doctor Rey en el hospital (carta 728): «Para tranquilizarte por completo sobre mí te escribo estas pocas palabras […]. Me quedaré aquí en el hospital unos días más, y luego me atrevo a pensar en volver a casa muy tranquilamente. Ahora solo te pido una cosa: que no te preocupes, porque eso me causaría una preocupación de más». Y sobre Gauguin: «¿Lo aterroricé? En fin, ¿por qué no da señales de vida?». El propio Rey añadió unas líneas a Theo: «esta sobreexcitación fue solo pasajera. Creo firmemente que se habrá recuperado en pocos días».
El 4 de enero, en su primera salida del hospital, escribió a Gauguin (carta 730) «unas palabras muy sinceras y profundas de amistad», y le agradeció al cartero Joseph Roulin que hubiera tenido «la presencia de ánimo de sacarme de allí antes de que los demás estuvieran convencidos» (una salida breve, no el alta). El 7 de enero volvió a la casa amarilla (carta 732): «solo una línea para decirte que hoy he vuelto a casa. Cuánto lamento que te hayas preocupado por tan poca cosa». Y anunciaba que volvería al trabajo al día siguiente, empezando por uno o dos bodegones y el retrato del doctor Rey; ese mismo mes pintó también los dos autorretratos con la oreja vendada.
Los autorretratos con la oreja vendada
En enero de 1889 Van Gogh pintó dos autorretratos con la cabeza vendada: el Autorretrato con la oreja vendada del Courtauld de Londres, con gorra de piel, abrigo verde, un caballete y una estampa japonesa al fondo, y el Autorretrato con la oreja vendada y pipa, de colección particular. En los dos el vendaje aparece en el lado derecho, porque se pintó ante un espejo: la herida estaba en el izquierdo. También retrató al doctor Rey (hoy en el Museo Pushkin de Moscú); al médico no le gustó el cuadro y lo usó para tapar un agujero de su gallinero antes de regalarlo.
Qué pasó después
El mes siguiente lo pasó entre el hospital y la casa, con alucinaciones y delirios de envenenamiento. En marzo de 1889, treinta vecinos, entre ellos la familia Ginoux, firmaron una petición describiéndolo como le fou roux, «el loco pelirrojo», y la policía cerró su casa; Van Gogh volvió al hospital, donde Paul Signac lo visitó. En abril se mudó a unas habitaciones del doctor Rey, después de que una inundación dañara cuadros en la casa amarilla, y el 8 de mayo de 1889 ingresó voluntariamente en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole, en Saint-Rémy, donde pintaría La noche estrellada. Sobre la enfermedad que había detrás de todo esto, epilepsia, trastorno bipolar u otra cosa, no hay acuerdo; tienes más en la biografía de Van Gogh.
Preguntas frecuentes
¿Qué oreja se cortó Van Gogh?
La izquierda. En los autorretratos parece la derecha porque se pintó mirándose en un espejo.
¿Se la cortó entera?
Según el doctor Rey, que lo atendió, la oreja externa entera; otros testigos hablaron solo del lóbulo. Wikipedia lo deja en «entera o en parte».
¿Fue Gauguin quien le cortó la oreja?
Las fuentes de referencia, la biografía y las propias cartas, describen una automutilación durante una crisis de la que Van Gogh no guardaba recuerdo; el relato de Gauguin sobre la navaja no está corroborado.
¿Dónde está la oreja?
No se conservó. Llegó al hospital, pero no pudo reimplantarse.
Fuentes: Wikipedia, «Vincent van Gogh» (sección sobre el hospital de Arlés); cartas 726, 728, 730 y 732 (vangoghletters.org).
