Las grandes bañistas (Les Grandes Baigneuses) es un óleo sobre lienzo de Paul Cézanne pintado hacia 1900–1906, según la datación del propio museo (otras fuentes lo sitúan a partir de 1898), y dejado inacabado a la muerte del artista. Mide 210,5 × 250,8 cm y es el cuadro más grande que pintó Cézanne. Culmina un tema, los desnudos en el paisaje, al que dedicó unas doscientas obras. Se conserva en el Museo de Arte de Filadelfia (Philadelphia Museum of Art), que lo compró en 1937, y se considera una de las obras fundacionales del arte moderno: Picasso y Matisse lo tuvieron muy presente.
Significado de Las grandes bañistas: qué representa
Un grupo de mujeres desnudas descansa a la orilla de un río, bajo unos árboles cuyos troncos se inclinan formando un gran triángulo, con el cielo azul al fondo. No hay historia que contar: Cézanne no ilustra ningún mito ni ninguna escena literaria, y en sus bañistas no hay hombres. El tema procede de una tradición clásica muy antigua, la de las ninfas y diosas bañándose en un paisaje ideal que pintaron los venecianos del Renacimiento (las Dianas de Tiziano) y que llegó hasta Manet y Renoir; Cézanne la vacía de argumento y se queda con lo esencial: cuerpos, árboles, agua y cielo organizados como una arquitectura.
Según la National Gallery de Londres, que conserva otra versión, estos cuadros finales pueden verse como la última celebración de Cézanne de la naturaleza y de nuestra unión con ella. Las figuras no son retratos ni desnudos sensuales: son formas que se integran con el paisaje mediante la composición y el color, hasta el punto de que muchas tienen el rostro vuelto o apenas esbozado.
Las tres grandes bañistas
En la última década de su vida Cézanne trabajó en tres lienzos monumentales de bañistas, los más grandes de toda su producción, probablemente de forma simultánea y con constantes retoques, lo que hace difícil fecharlos con precisión:
- La Fundación Barnes (Filadelfia): posiblemente iniciada hacia 1895, la primera de las tres.
- La National Gallery de Londres: iniciada quizá en 1898–1899 y terminada en 1905; once mujeres en un friso, con un bodegón y un perro negro en primer plano. Es la más acabada y de color más rico.
- La del Museo de Arte de Filadelfia, la de esta ficha: la de mayor formato, pintada quizá con relativa rapidez en los últimos meses de vida del pintor y dejada sin terminar, con zonas donde el lienzo queda a la vista.
Hay además bañistas más pequeñas en el MoMA de Nueva York, el Art Institute de Chicago, el Metropolitan y el Hermitage, entre otros museos. En el catálogo de Cézanne el tema empieza en la década de 1870 y no se interrumpe hasta su muerte.
Análisis: la pirámide y el color
Una composición en triángulo
Lo primero que se ve es la geometría: los troncos de los árboles se inclinan hacia el centro y forman un arco apuntado o un triángulo, y las figuras, agrupadas en dos bloques a izquierda y derecha, se inclinan también hacia dentro, de modo que los cuerpos se adaptan al esquema de los árboles y del río. La simetría es excepcional en la obra de Cézanne. En la versión de Londres, la National Gallery ve en esa pirámide un eco de la Montaña Sainte-Victoire, que Cézanne pintó tantas veces cerca de Aix-en-Provence; aquí el paisaje tampoco es un lugar concreto, aunque recuerda a la Provenza.
Sin perspectiva atmosférica
Cézanne pinta el cielo con la misma intensidad que la tierra, los árboles y los cuerpos, y renuncia a los recursos tradicionales para crear profundidad, como aclarar el cielo hacia el horizonte. El espacio queda aplanado y comprimido, y los toques de azul se repiten por todo el cuadro, contrastando con las zonas cálidas de ocre, naranja y amarillo. Ese azul que recorre cuerpos, árboles y cielo es lo que funde a las mujeres con su entorno. La paleta es sobria: ocres, malvas, verdes y azules verdosos.
Un cuadro inacabado
Como en muchas obras tardías de Cézanne, hay zonas apenas cubiertas y otras donde la pintura se acumula en capas. Para el Museo de Filadelfia, precisamente en su estado inacabado el cuadro es el testimonio más puro y sereno de un hombre que, según contaba Gauguin, pasaba «días enteros en las cumbres leyendo a Virgilio», soñando con claros del bosque poblados de figuras hermosas. La pintura no se lee como una escena, sino como una construcción: es lo que Cézanne llamaba hacer algo sólido y duradero, «como el arte de los museos».
Contexto: el estudio de Les Lauves
Cézanne (Aix-en-Provence, 1839–1906) pintó las grandes bañistas en el estudio de Les Lauves, que se hizo construir en 1902 en una colina al norte de Aix y que ocupó desde 1903. Para trabajar en formatos tan grandes hizo abrir en la pared una ranura larga y estrecha por la que entrara la luz natural. El estudio se conserva y se puede visitar. En esos años, tras décadas de incomprensión, empezaba a recibir reconocimiento: el marchante Ambroise Vollard le había dedicado su primera exposición individual en 1895 y el Salón de Otoño de París le dedicó una sala entera en 1904. Murió el 22 de octubre de 1906, diabético y enfermo, con este cuadro sin terminar en el estudio. Hay más sobre su vida en la biografía de Paul Cézanne.
La influencia: Picasso y Matisse
Matisse y Picasso, según se cuenta, dijeron de Cézanne que era «el padre de todos nosotros», y las bañistas lo ilustran bien. Su tratamiento de los cuerpos como volúmenes geométricos integrados en un espacio aplanado abrió el camino al cubismo, y es habitual comparar este cuadro con Las señoritas de Aviñón de Picasso (1907), el otro gran grupo de desnudos femeninos de aquellos años. Cézanne trabajaba a propósito contra el gusto del momento: con cada versión de las bañistas se alejaba más de la presentación tradicional del cuadro, buscando una cualidad intemporal que no dependiera de las modas. Su dibujo fue criticado desde el principio por torpe; a cambio, sus figuras «mal dibujadas» tienen una densidad y una tensión que no tiene ningún desnudo académico.
Historia: de Leo Stein a Filadelfia
El cuadro perteneció a Leo Stein, el hermano de Gertrude Stein, coleccionista temprano de Cézanne, Matisse y Picasso en París. En 1937 lo compró el Museo de Arte de Filadelfia por 110.000 dólares con fondos de un fideicomiso de su gran benefactor Joseph E. Widener (n.º de inventario W1937-1-1). Desde entonces es una de las piezas centrales del museo.
Dónde ver Las grandes bañistas
En el Philadelphia Museum of Art (Filadelfia, Estados Unidos), en su edificio principal del Benjamin Franklin Parkway. En la misma ciudad, la Fundación Barnes conserva la primera de las tres grandes versiones, así que es posible ver dos de ellas en un mismo día. La tercera está en la National Gallery de Londres (comprueba en su web si está expuesta). Si te interesa el postimpresionismo, en esta web tienes también las fichas de Seurat y de Gauguin, los otros dos grandes nombres del postimpresionismo junto a Cézanne y Van Gogh.
Ficha técnica
| Título | Las grandes bañistas (Les Grandes Baigneuses / The Large Bathers) |
|---|---|
| Autor | Paul Cézanne |
| Fecha | c. 1900–1906 (inacabado) |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 210,5 × 250,8 cm |
| Ubicación | Philadelphia Museum of Art, Filadelfia (adquirido en 1937, W1937-1-1) |
| Otras versiones grandes | Fundación Barnes (Filadelfia); National Gallery (Londres) |
Obras relacionadas
- El niño del chaleco rojo: el retrato más famoso de Cézanne.
- Una Olympia moderna: el Cézanne joven y provocador.
- Paul Cézanne: biografía.
- ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos?: el gran friso de figuras de Gauguin.
- Georges Seurat: la otra gran composición de figuras del postimpresionismo, La Grande Jatte.
Fuentes: Philadelphia Museum of Art, ficha de «The Large Bathers» (104464); National Gallery, Londres, ficha de «Bathers (Les Grandes Baigneuses)» (NG6359); Wikipedia, «The Bathers (Cézanne)» y «Paul Cézanne».
