Paul Gauguin (París, 7 de junio de 1848 – Atuona, islas Marquesas, 8 de mayo de 1903) fue un pintor, escultor, grabador, ceramista y escritor francés, asociado al postimpresionismo y al simbolismo. Empezó a pintar en sus ratos libres mientras trabajaba como agente de Bolsa y dejó el trabajo tras la crisis de 1882. Con éxito solo moderado en vida, hoy se le reconoce por su uso experimental del color y por el sintetismo, un estilo distinto del impresionismo. Pintó en Bretaña y Martinica, pasó nueve semanas con Van Gogh en Arlés y buscó en Tahití y en las Marquesas un refugio frente a la civilización occidental. Su fama llegó después de su muerte, y su influencia alcanzó a Picasso y Matisse.
Infancia en Perú y juventud en el mar
Gauguin nació en París en 1848, el año de las revoluciones. Su padre, Clovis, era un periodista liberal que tuvo que huir de Francia cuando cerraron su periódico; su madre, Aline Chazal, era hija de la escritora y activista socialista Flora Tristan, a la que Paul idolatró toda su vida. En 1850 la familia partió hacia Perú, donde vivían los parientes aristocráticos de la abuela; el padre murió de un ataque al corazón durante la travesía, y Aline llegó a Lima viuda, con Paul de dieciocho meses y su hermana Marie. Allí Gauguin vivió una infancia privilegiada hasta los seis años, que le dejó una huella duradera. En 1854, cuando sus protectores cayeron en las luchas políticas peruanas, la familia volvió a Francia; Paul se crio con su abuelo paterno en Orléans y su madre trabajó de modista en París.
Terminado el liceo, se enroló como ayudante de piloto en la marina mercante y tres años después en la Armada, donde sirvió dos años. Su madre murió en 1867 sin que él lo supiera hasta meses después, cuando una carta de su hermana lo alcanzó en la India.
El agente de Bolsa que pintaba los domingos
En 1871 volvió a París. Un amigo de la familia, Gustave Arosa, le consiguió un puesto en la Bolsa; tenía 23 años, y durante once fue un hombre de negocios de éxito: en 1879 ganaba 30.000 francos al año, y otro tanto con sus operaciones en el mercado del arte. En 1873 se casó con la danesa Mette-Sophie Gad, con la que tuvo cinco hijos en diez años. Ese mismo año empezó a pintar en su tiempo libre; vivía en el distrito IX, cerca de los cafés de los impresionistas, visitaba galerías, compraba obra de artistas emergentes y se hizo amigo de Camille Pissarro, con quien pintaba los domingos en su jardín. Pissarro fue su mentor y le presentó a los demás impresionistas. Gauguin expuso con ellos en 1881 y 1882 (en 1879 una escultura suya, un busto de su hijo Émile, había sido la única de la cuarta exposición impresionista), con críticas despectivas.
En 1882 la Bolsa de París se hundió y el mercado del arte se contrajo. Sus ingresos cayeron en picado y decidió dedicarse por completo a la pintura. En 1884 se instaló con la familia en Copenhague, donde intentó vender lonas impermeables sin éxito: no hablaba danés y los daneses no querían lonas francesas. El matrimonio se fue rompiendo: en 1891, antes de zarpar a Tahití, vio a su mujer y a sus hijos por última vez, y la separación fue definitiva en 1894.
Pont-Aven, Panamá y Martinica
Pasó el verano de 1886 en la colonia de artistas de Pont-Aven, en Bretaña, atraído sobre todo por lo barato que era vivir allí, y se encontró con un éxito inesperado entre los jóvenes estudiantes de arte que acudían en verano; su temperamento pendenciero (era un boxeador y esgrimista consumado) no fue un obstáculo. En 1887 se marchó con el pintor Charles Laval a Panamá, con el sueño de comprar tierra en la isla de Taboga y vivir «de pescado y fruta, sin gastar nada». Llegó a Colón sin dinero y trabajó como peón en las obras del canal: «Tengo que cavar desde las cinco y media de la mañana hasta las seis de la tarde, bajo el sol y la lluvia tropicales», escribió a Mette. «Por la noche me devoran los mosquitos». De allí pasaron a Martinica, donde vivieron de junio a noviembre en una cabaña cerca de Saint-Pierre; pese a la disentería y las fiebres, pintó entre diez y veinte cuadros, y el trópico le dio el color y los temas que buscaba.
De vuelta en Pont-Aven, con Émile Bernard, Laval y Schuffenecker, desarrolló el estilo que hoy se llama escuela de Pont-Aven: uso audaz del color puro y temas simbolistas. El cloisonismo de Bernard, zonas planas de color con contornos gruesos como en los esmaltes medievales, le sirvió para expresar «la esencia de los objetos». La visión tras el sermón (1888) y El Cristo amarillo (1889), con la imagen reducida a áreas de color puro separadas por líneas negras, sin perspectiva clásica ni gradaciones, son sus obras maestras de esos años. Decepcionado con el impresionismo, Gauguin pensaba que la pintura europea se había vuelto demasiado imitativa.
Van Gogh y las nueve semanas de Arlés
En París había conocido a Vincent y a Theo van Gogh; Theo, marchante, le compraba y exponía cuadros. En 1888, a instancias de Theo, Gauguin y Vincent pasaron nueve semanas pintando juntos en la casa amarilla de Arlés. La relación se deterioró y Gauguin decidió marcharse. La noche del 23 de diciembre de 1888, según un relato muy posterior del propio Gauguin, Vincent lo amenazó con una navaja; esa misma noche se cortó la oreja izquierda. Gauguin regresó a París y no se vieron nunca más, aunque siguieron escribiéndose. La historia completa está en Van Gogh y Gauguin.
Tahití
Hacia 1890 concibió el proyecto de irse a Tahití. Una subasta de sus cuadros en el Hôtel Drouot en febrero de 1891, ayudada por una reseña elogiosa de Octave Mirbeau, le dio los fondos, y el 1 de abril de 1891 zarpó prometiendo volver rico. Quería escapar de la civilización europea y de «todo lo artificial y convencional», aunque se llevó una colección de fotografías, dibujos y estampas como estímulo. Los tres primeros meses en Papeete, la capital, ya muy europeizada, lo decepcionaron; instaló su estudio en Mataiea, a unos 45 kilómetros, y allí pintó los cuadros tahitianos de la primera estancia: Ia Orana Maria, Manaò tupapaú (El espíritu de los muertos vela), Mata Mua. En Noa Noa, el libro sobre Tahití que publicó en 1901 y que los críticos consideran en parte fantaseado, contó que había tomado como vahiné a una muchacha de trece años, Teha’amana.
En agosto de 1893 volvió a Francia. Una exposición en Durand-Ruel en noviembre de 1893 fue un éxito moderado (vendió once de cuarenta cuadros, a buen precio); montó un salón semanal en Montparnasse, se vestía con ropa polinesia y exhibía una relación con una joven conocida como Annah la Javanesa. Pero perdió el apoyo de Durand-Ruel, y en 1895 Émile Bernard y Camille Mauclair lo atacaron en el mismo número del Mercure de France. El 28 de junio de 1895 zarpó de nuevo hacia Tahití, esta vez para no volver.
Vivió seis años cerca de Papeete, en una casa de caña y paja en Punaauia con un gran estudio, sostenido por ventas cada vez más regulares y por la ayuda de amigos, aunque en 1898–1899 tuvo que aceptar un empleo de oficina. Fueron años de enfermedad, deudas y llagas en las piernas tratadas con arsénico, que él atribuía al clima y algunos biógrafos a la sífilis, sin pruebas directas. De esa época es su cuadro más ambicioso, ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos? (1897–1898), hoy en Boston.
Las Marquesas y la muerte
Desde su primera estancia en Tahití soñaba con las Marquesas, tras ver en Papeete una colección de cuencos y armas marquesanas talladas. Llegó a Atuona, en la isla de Hiva Oa, el 16 de septiembre de 1901, y encontró una sociedad que, como la tahitiana, había perdido su identidad cultural: una población de unos 80.000 habitantes en el siglo XVIII reducida a 4.000 por las enfermedades occidentales, misioneros católicos que obligaban a los niños a ir a sus escuelas y una gendarmería colonial abusiva. Construyó allí su «Casa del Placer» (Maison du Jouir), cuyo dintel tallado está hoy en Orsay.
A comienzos de 1903 emprendió una campaña contra la incompetencia de los gendarmes de la isla. Uno de ellos lo denunció por difamación, y el 27 de marzo de 1903 fue condenado a 500 francos de multa y tres meses de cárcel. Recurrió y empezó a reunir dinero para viajar a Papeete a la apelación, pero estaba muy débil y con grandes dolores, y había vuelto a la morfina. Murió de repente la mañana del 8 de mayo de 1903, a los 54 años. Está enterrado en Atuona; desde 1973 un vaciado en bronce de su escultura Oviri corona la tumba.
Significado y legado
Su obra se hizo popular después de su muerte, en parte gracias al marchante Ambroise Vollard, que había organizado exposiciones al final de su carrera y ayudó a montar dos grandes exposiciones póstumas en París. Las retrospectivas del Salón de Otoño de 1903 y, sobre todo, de 1906 tuvieron una influencia poderosa en la vanguardia francesa y en particular en Picasso, que en el otoño de 1906 pintó desnudos monumentales que recuerdan a Gauguin. Matisse y los fauvistas también partieron de su color. Hoy su figura se discute también por su relación con el colonialismo y con las adolescentes que retrató; pero su búsqueda de un arte «primitivo», fuera de la tradición europea, abrió camino a las vanguardias del siglo XX.
Dónde ver a Gauguin
El Museo de Orsay de París tiene un gran conjunto (Autorretrato con el Cristo amarillo, Oviri, cerámicas y el dintel de Atuona); el Museum of Fine Arts de Boston, ¿De dónde venimos?; la National Gallery of Scotland, La visión tras el sermón; la Albright-Knox de Búfalo, El Cristo amarillo; el Metropolitan de Nueva York, Ia Orana Maria; el Museo Thyssen de Madrid expone Mata Mua (colección Carmen Thyssen). De los cuadros de Arlés, Van Gogh pintando girasoles está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.
Ficha técnica
| Nombre | Eugène Henri Paul Gauguin |
|---|---|
| Nacimiento | París, 7 de junio de 1848 |
| Muerte | Atuona, Hiva Oa (islas Marquesas), 8 de mayo de 1903 |
| Movimientos | Postimpresionismo, sintetismo, simbolismo, primitivismo |
| Obras clave | La visión tras el sermón (1888), El Cristo amarillo (1889), Manaò tupapaú (1892), ¿De dónde venimos?… (1897–1898) |
| Familia | Casado con Mette-Sophie Gad (1873; separados en 1894), cinco hijos |
Obras relacionadas
- Van Gogh y Gauguin: la amistad, Arlés y la ruptura.
- ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿Adónde vamos?: su testamento pintado.
- Autorretrato con el Cristo amarillo: el triple autorretrato.
- La silla de Gauguin: el retrato sin persona que le pintó Van Gogh.
- Émile Bernard: el compañero de Pont-Aven.
Fuente: Wikipedia, «Paul Gauguin».
