Paul Cézanne (Aix-en-Provence, 19 de enero de 1839 – Aix-en-Provence, 22 de octubre de 1906) fue un pintor francés postimpresionista cuya obra hizo de puente entre el impresionismo del siglo XIX y el cubismo de comienzos del XX. Partió del impresionismo, del que fue miembro en sus exposiciones de 1874 y 1877, pero buscó otra cosa: la estructura de los objetos, construida con planos de color y pinceladas cortas y repetidas. Pintó una y otra vez la montaña Sainte-Victoire, bodegones de manzanas, jugadores de cartas y bañistas. Durante casi toda su vida su obra provocó incomprensión y burlas, y solo la conocieron otros pintores y unos pocos marchantes y coleccionistas; a Matisse y a Picasso se atribuye la frase de que Cézanne era «el padre de todos nosotros». Vincent van Gogh lo admiraba y lo menciona en varias cartas, sobre todo desde Arlés.
Aix-en-Provence y Zola (1839–1861)
Cézanne nació en Aix-en-Provence, hijo de Louis-Auguste Cézanne, cofundador del banco Cézanne et Cabassol, que dio al pintor una seguridad económica de la que carecieron casi todos sus contemporáneos. En 1852 entró en el Collège Bourbon de Aix, donde se hizo amigo de Émile Zola y de Baptistin Baille: los «tres inseparables» nadaban en el río Arc, leían a Homero y Virgilio y escribían poemas. Desde 1857 asistió a la escuela municipal de dibujo de Aix, y en 1859, por deseo de su padre, se matriculó en Derecho en la universidad, unos estudios que fue abandonando por el dibujo y la poesía.
París y el periodo oscuro (1861–1870)
En abril de 1861 se trasladó a París. La Escuela de Bellas Artes lo rechazó, y asistió a la Académie Suisse, un taller libre donde se dibujaba del modelo vivo. Allí conoció a Camille Pissarro, diez años mayor, que sería decisivo para él. Copiaba en el Louvre a Miguel Ángel, Rubens y Tiziano, pero la ciudad le resultaba ajena y alternó durante años París y Aix. De esta década es su llamado periodo oscuro, influido por Delacroix y Courbet: pintura espesa, tonos oscuros y contrastes violentos, retratos de familia y escenas de contenido erótico y violento. En 1866–1867, siguiendo el ejemplo de Gustave Courbet, pintó una serie de retratos a espátula. En 1869 conoció a Hortense Fiquet, que sería su compañera y su modelo más frecuente.
L’Estaque, Auvers, Pontoise y el impresionismo (1870–1878)
Durante la guerra franco-prusiana Cézanne y Hortense vivieron en L’Estaque, el pueblo de pescadores junto a Marsella que pintaría muchas veces. En enero de 1872 nació en París su hijo Paul. De finales de 1872 a 1874 la familia vivió en Auvers-sur-Oise, donde Cézanne conoció al doctor Paul Gachet, médico y aficionado al arte que le dejó usar su estudio; diecisiete años después, Gachet sería el médico de Van Gogh en ese mismo pueblo. Al mismo tiempo trabajaba con Pissarro en la cercana Pontoise: Pissarro se convirtió en su mentor, al principio casi como un maestro con su alumno, y Cézanne se describió durante mucho tiempo como su alumno. Otro de sus apoyos fue el «tío» Tanguy, el comerciante de colores de París que aceptaba cuadros a cambio de material.
En la primera exposición de los impresionistas, en el estudio del fotógrafo Nadar en abril y mayo de 1874, Pissarro consiguió que se admitiera a Cézanne pese a los recelos de otros miembros. Sus cuadros, como Una moderna Olimpia, una versión provocadora de la Olympia de Manet, fueron de los más criticados, aunque La casa del ahorcado (1873, Museo de Orsay) fue de los pocos que se vendieron: lo compró el conde Doria por 300 francos. En 1875 conoció al coleccionista Victor Chocquet, su comprador más fiel. Presentó dieciséis obras en la tercera exposición del grupo, en 1877, y fue la última vez que expuso con los impresionistas.
Provenza: la Sainte-Victoire y los años de soledad (1880–1895)
A comienzos de los años ochenta la familia se estableció en Provenza, lejos del ambiente parisino. Cézanne pintó la montaña Sainte-Victoire, que veía desde la casa del hermano de Hortense en L’Estaque, y paisajes de Gardanne, en lo que a veces se llama su «periodo constructivo». En marzo de 1886 Zola publicó la novela La obra, cuyo protagonista, un pintor fracasado que acaba suicidándose, Cézanne sintió como un retrato suyo; se pensó durante mucho tiempo que ahí terminó su amistad, aunque cartas descubiertas recientemente muestran que continuó al menos hasta 1887. El 28 de abril de 1886 se casó con Hortense en Aix, sobre todo para asegurar los derechos de su hijo.
Vivía en la finca familiar del Jas de Bouffan, donde Renoir pintó con él en enero de 1888. Entre 1890 y 1895 pintó cinco versiones de Los jugadores de cartas, con campesinos y jornaleros de la finca como modelos. En 1890 enfermó de diabetes y se aisló aún más. Ese mismo año expuso en Bruselas con el grupo Les XX, en la misma exposición en la que participó Van Gogh.
El reconocimiento tardío y Las grandes bañistas (1895–1906)
En noviembre de 1895 el marchante Ambroise Vollard le organizó en París su primera exposición individual, con 50 de los unos 150 cuadros que Cézanne le había enviado, que abrió el camino a un interés más amplio por su obra; Vollard había comprado tras la muerte de Tanguy obras de tres pintores todavía desconocidos: Cézanne, Gauguin y Van Gogh. En 1899, en la subasta de la colección Chocquet, sus cuadros alcanzaron por primera vez precios de mercado, aunque todavía muy por debajo de los de Manet, Monet o Renoir. En 1902 se hizo construir un estudio en Les Lauves, en las afueras de Aix, hoy abierto al público, donde trabajó en sus grandes cuadros de bañistas, como Las grandes bañistas. En 1904 Émile Bernard, el amigo de Van Gogh, pasó un mes con él y publicó después un artículo sobre el pintor.
El 15 de octubre de 1906 le sorprendió una tormenta mientras pintaba al aire libre; se desmayó en el camino de vuelta y contrajo una neumonía. Aún salió al día siguiente a trabajar en el retrato de su jardinero Vallier, pero murió el 22 de octubre, a los 67 años. Al año siguiente, la retrospectiva del Salón de Otoño de 1907 influyó decisivamente en la vanguardia de París.
Obras principales de Cézanne
- La casa del ahorcado (1873): el cuadro vendido en la primera exposición impresionista. Museo de Orsay, París.
- Una moderna Olimpia (hacia 1873–1874): Museo de Orsay.
- La montaña Sainte-Victoire (1880–1906): la serie de su vida, repartida por muchos museos.
- Madame Cézanne con vestido rojo (1888–1890): Metropolitan Museum of Art, Nueva York.
- El niño del chaleco rojo (1888–1890): el retrato robado y recuperado.
- Los jugadores de cartas (1890–1895): cinco versiones; una está en la Courtauld Gallery de Londres.
- Cortina, jarra y frutero (1893–1894) y otros bodegones de manzanas.
- Las grandes bañistas (1898–1906): la última gran obra; la versión más grande está en Filadelfia.
Cézanne y Van Gogh
En las cartas de Van Gogh, Cézanne aparece como un pintor al que conocía sobre todo por sus cuadros, y las cartas muestran que los conocía bien y que tenían conocidos comunes: Pissarro, Gauguin, Bernard, el «tío» Tanguy y el doctor Gachet. En París, Vincent y Theo vieron en la galería de Portier, en la rue Lepic, una Cosecha de Cézanne (hacia 1877), y Portier les comentó que los Cézanne, solos, no parecían nada, pero junto a otros cuadros «mataban» su color (carta 624, notas 6 y 7).
Fue en Arlés, pintando la Provenza, cuando Cézanne se convirtió en una referencia. En mayo de 1888 escribía a Theo: «los pocos paisajes de Cézanne que conozco lo expresan muy, muy bien, y lamento no haber visto más» (carta 610). En junio, mientras pintaba la cosecha en la llanura de La Crau, le volvía a la memoria «involuntariamente» lo que había visto de Cézanne, «porque él ha mostrado con tanta fuerza el lado duro de la Provenza» (carta 624). A Émile Bernard, gran admirador de Cézanne, le advertía que en sus lienzos no encontraría «la pincelada casi tímida y concienzuda de Cézanne», pero que pintaba el mismo paisaje y que a veces pensaba en él, sobre todo al ver que su toque era torpe en algunos estudios, probablemente porque los había pintado con mistral (carta 633). En julio le envió unos croquis de La Crau: «así verás algunos de los motivos de esta naturaleza que inspira al tío Cézanne» (carta 643), y a Theo le comentaba que el viento constante explicaba el aspecto salvaje de los estudios pintados allí, «porque eso también se ve en Cézanne» (carta 644).
Van Gogh también se identificaba con sus dudas. En octubre de 1888, agotado, escribía que nada le sería más fácil que odiar lo que acababa de hacer «y darle una patada, como el tío Cézanne» (carta 707); las notas recuerdan que Cézanne llegó a destruir obras suyas en épocas de depresión. En Saint-Rémy, en noviembre de 1889, resumía lo que más admiraba de él: «hay que sentir el conjunto de un país: ¿no es eso lo que distingue a un Cézanne de otra cosa?» (carta 816). En enero de 1890 los dos expusieron en Bruselas con Les XX, y Theo le contó que, según la prensa, lo que más curiosidad despertaba eran los estudios al aire libre de Cézanne, los paisajes de Sisley, las «sinfonías» de Van Gogh y las obras de Renoir (carta 843). Y al llegar a Auvers, en mayo de 1890, Vincent encontró obra de Cézanne en casa del doctor Gachet, que tenía «dos bonitos ramos de Cézanne» y otro cuadro suyo del pueblo, La casa del doctor Gachet (carta 873, notas 3 y 4; los tres cuadros están hoy en el Museo de Orsay).
Dónde ver la obra de Cézanne
El Museo de Orsay tiene la colección más completa de sus etapas, de La casa del ahorcado a los bodegones y los jugadores de cartas. En Londres, la Courtauld Gallery conserva una de las versiones de Los jugadores de cartas, y en Estados Unidos destacan el Philadelphia Museum of Art, con Las grandes bañistas y el Metropolitan de Nueva York, con el retrato de Madame Cézanne con vestido rojo. En Aix-en-Provence se puede visitar su estudio de Les Lauves. Para el contexto, lee también impresionismo y postimpresionismo y Camille Pissarro y Van Gogh, el pintor que trató a los dos.
Fuentes: Wikipedia, «Paul Cézanne» (en, es); vangoghletters.org, cartas 610, 624 (notas 6 y 7), 633, 643, 644, 707 (nota 8), 816, 843 y 873, con sus notas.
