Retrato de un anciano (Portrait of an Old Man; Portret van een oude man) es un óleo sobre lienzo de 44,4 × 33,7 cm que Vincent van Gogh pintó en Amberes en diciembre de 1885, en las primeras semanas de los tres meses que pasó en la ciudad. Muestra, de perfil y mirando a la izquierda, a un hombre mayor, calvo y con el cabello blanco en las sienes, de nariz grande y barba blanca abundante, vestido con una chaqueta oscura y una camisa clara con corbata negra, sobre un fondo casi negro. Catalogado como F205 / JH971, está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam (s0061V1962).
Significado de Retrato de un anciano: qué representa
El Museo Van Gogh lo explica así: «Van Gogh pintó a este hombre en Amberes, donde vivió desde finales de noviembre de 1885 hasta finales de febrero de 1886. Tiene unos rasgos impresionantes, como Van Gogh escribió a su hermano Theo: «Tengo una cita para mañana con un espléndido anciano, ¿vendrá?». A Van Gogh le costaba encontrar modelos adecuados. Además, los modelos eran caros. Pero este hombre sí se presentó a posar para él. Van Gogh pensaba que su barba completa le daba un aire al escritor Victor Hugo. Con pinceladas toscas pero bien colocadas, hizo un retrato convincente».
La cita es de una carta a Theo de hacia el 6 de diciembre de 1885, escrita cuando Van Gogh llevaba pocos días en Amberes y buscaba a la vez contactos y modelos: «He estado yendo y viniendo, y sigo, tras la pista de esos tipos [los marchantes], y al mismo tiempo cazando modelos. Eso último es siempre terriblemente difícil, pero lo he hecho en otros sitios, así que aquí también me las arreglaré. Tengo una cita para mañana con un espléndido anciano, ¿vendrá?». En la misma carta se queja de lo que cuestan la pintura y los modelos: «Es duro, terriblemente duro, seguir trabajando cuando la gente no compra» (carta 546).
«Una cabeza al estilo de Victor Hugo»
El anciano vino. El 14 de diciembre Van Gogh anunciaba a Theo el resultado: «Solo quería escribirte para decirte que he seguido adelante con los modelos. He hecho dos cabezas bastante grandes a modo de prueba para un retrato. En primer lugar ese anciano del que ya te escribí, un tipo de cabeza al estilo de las de V. Hugo; luego tengo también un estudio de una mujer» (carta 547). Según las notas de la edición, «bastante grandes» no se refiere al tamaño del lienzo, sino a que estas cabezas llenan mucho más el cuadro que las de Nuenen. El retrato le sirvió además de carta de presentación. En enero de 1886, cuando el pintor Charles Verlat, director de la Academia de Amberes y profesor de su clase de pintura, vio sus paisajes y su bodegón, le dijo que aquello no le interesaba. Pero «cuando le enseñé los dos retratos, dijo: eso es distinto, si es la figura puedes venir», y Van Gogh anunció a Theo que al día siguiente empezaría en la clase de pintura de la Academia (carta 553). Según las notas de la edición, solo está documentada su matrícula en la clase nocturna de dibujo de estatuas, no su asistencia a la clase de pintura de Verlat; y uno de esos dos retratos era probablemente este.
Análisis: la lección de Rubens
La cabeza
Comparado con las cabezas de campesinos de Nuenen, oscuras y terrosas, este retrato es más luminoso y más pictórico: la frente y la mejilla están construidas con pinceladas anchas de rosa, amarillo y verde, la barba con trazos blancos y grises cargados de pintura, y el perfil se recorta con nitidez contra el fondo oscuro. En la carta 547, Van Gogh cuenta que va «bastante a menudo» al museo de Amberes a mirar «poco más que unas cuantas cabezas y manos» de Rubens, que le está causando «una fuerte impresión»: su dibujo le parece «inmensamente bueno, me refiero al dibujo de cabezas y manos». Este anciano, con su piel rosada y su barba blanca, es uno de los primeros frutos de esa lección.
El fondo y la ropa
La ropa, apenas indicada con unos trazos de marrón oscuro y un toque blanco en el cuello, y el fondo, negro con reflejos pardos, concentran toda la atención en la cabeza, como en los retratos de los maestros holandeses y flamencos que Van Gogh admiraba. No hay ningún atributo ni ambiente: solo un hombre viejo, visto de perfil.
Historia
Según la ficha del museo, el cuadro estuvo con Theo en París desde después de diciembre de 1885. Tras la muerte de Theo pasó a Jo van Gogh-Bonger y a su hijo Vincent Willem, que lo transfirió a la Fundación Vincent van Gogh en 1962; desde entonces forma parte de la colección del Museo Van Gogh.
Dónde ver Retrato de un anciano
En el Museo Van Gogh de Ámsterdam; conviene comprobar en la web del museo si está expuesto. El museo conserva también otros retratos de Amberes, como Retrato de una anciana y Retrato de una mujer en azul. Tienes la lista completa en dónde ver los cuadros de Van Gogh.
Ficha técnica
| Título | Retrato de un anciano (Portrait of an Old Man; Portret van een oude man) |
|---|---|
| Autor | Vincent van Gogh |
| Fecha | Amberes, diciembre de 1885 |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 44,4 × 33,7 cm |
| Catálogo | F205 / JH971 |
| Ubicación | Museo Van Gogh, Ámsterdam (Fundación Vincent van Gogh; s0061V1962) |
| Etapa | Amberes (1885–1886); ver Nuenen (1883–1885) y París (1886–1888) |
Obras relacionadas
- Retrato de una anciana: otra cabeza del mismo invierno.
- Retrato de una mujer en azul: otro retrato de 1885 en el Museo Van Gogh (F207a).
- Cráneo con cigarrillo encendido: la Academia de Amberes, con humor.
- Cabeza de mujer: las cabezas de campesinos de Nuenen, unos meses antes.
- Muelle de Amberes con barcos: pintado en realidad en Ámsterdam en octubre de 1885, según la edición de las cartas, pocas semanas antes del viaje a Amberes.
Fuentes: ficha de la obra en vangoghmuseum.nl (s0061V1962); cartas 546, 547 y 553 con sus notas (vangoghletters.org).
