Estas son las preguntas que más se repiten sobre Vincent van Gogh, respondidas con lo que dicen el Museo Van Gogh de Ámsterdam y las propias cartas del pintor, sin leyendas. Si buscas datos curiosos comprobados, hay una lista aparte con 20 curiosidades sobre Van Gogh (y 3 mitos falsos); para la vida completa, la biografía por etapas.
¿Por qué se hizo pintor Van Gogh?
Porque todo lo demás le había fallado. Según el Museo Van Gogh, en 1878 tenía ya tres carreras fracasadas a sus espaldas, como marchante de arte, maestro y librero; entre 1878 y 1880 abandonó los estudios de teología antes de asistir a una sola clase, fue rechazado en un curso de evangelista en Bruselas y no le renovaron el puesto de predicador laico en el Borinage. Pasó casi un año de depresión profunda y, al final, siguió el consejo de Theo: convertirse en artista. Siempre le había gustado dibujar, pero era un salto al vacío: Vincent «no era, desde luego, un talento natural». Tenía 27 años.
¿Por qué se cortó la oreja?
En el otoño de 1888 vivía y trabajaba con Paul Gauguin en la casa amarilla de Arlés. Poco antes de Navidad tuvieron una discusión violenta y, durante una crisis, Vincent se cortó la oreja izquierda en un estado de confusión total; la envolvió en un papel y se la entregó a una prostituta de un burdel cercano. A la mañana siguiente la policía lo encontró en casa y lo llevó al hospital. Después no recordaba nada y solo quería olvidarlo, pero un mes más tarde sufrió nuevos ataques y tuvo que aceptar que padecía una enfermedad mental. Sobre la causa de esas crisis recurrentes hay muchas teorías, pero todavía no existe un diagnóstico que lo explique todo. La historia completa, con lo que dijeron Gauguin y los periódicos de Arlés, está en la oreja de Van Gogh.
¿Comía pintura amarilla para estar más alegre?
No. Van Gogh nunca comió pintura para animarse; fue justo lo contrario. Durante su estancia en el hospital de Saint-Rémy escribió a Theo que le parecía que recogía «cosas sucias» y se las comía, aunque sus recuerdos de esos malos momentos eran vagos. Las notas médicas del doctor Peyron, su médico, indican que Vincent intentó envenenarse comiendo pintura y bebiendo trementina durante sus ataques; probablemente por eso no le dejaban entrar en su estudio mientras duraban. En cuanto se recuperaba, volvía a pintar.
¿Bebía o tomaba drogas mientras pintaba?
Fumaba en pipa a todas horas, pintando o no, y bebía con regularidad, aunque probablemente no mientras trabajaba. En París bebió más de la cuenta, y esa fue una de las razones por las que huyó de la ciudad en 1888. Desde Arlés le escribió a Theo que sacar adelante un cuadro es un trabajo exigente, en el que hay que pensar en mil cosas a la vez en media hora, y que después «lo único que reconforta y distrae» es aturdirse con un trago fuerte o fumando mucho. De los años de París es la Mesa de café con absenta del Museo Van Gogh.

¿Cuántos cuadros vendió en vida?
No se sabe con exactitud, pero, según el Museo Van Gogh, «en cualquier caso, más de un par». Su primer encargo se lo hizo su tío Cor, marchante, que le pidió una serie de dibujos con vistas de La Haya para ayudarle a empezar. Vendió su primer cuadro al vendedor de colores parisino Julien Tanguy, y Theo colocó otro en una galería de Londres. Y en 1890 Anna Boch, hermana de su amigo Eugène Boch, compró El viñedo rojo (1888) por 400 francos: es el único cuadro vendido en vida del que se conoce el nombre. Además cambiaba obra con otros artistas, y en sus primeros años a menudo por comida o material de dibujo, así que en cierto sentido «vendió» bastante. Lo que no tuvo es éxito comercial.
¿Cómo se hizo famoso después de morir?
En sus dos últimos años ya lo conocía la vanguardia y había expuesto en París y Bruselas. Tras su muerte, Theo quiso dar a conocer la obra de su hermano, pero murió seis meses después. Su viuda, Jo van Gogh-Bonger, con 28 años, un bebé y un apartamento lleno de cuadros de Vincent, se dedicó a completar la tarea: vendió algunas obras, prestó otras a exposiciones y, sobre todo, publicó las cartas a Theo en 1914. Su fascinante historia, que las propias cartas cuentan, es una de las razones por las que su pintura conquistó poco a poco al mundo entero; sin Jo, según el museo, nunca habría ocurrido.

¿Por qué firmaba «Vincent» y no «Van Gogh»?
Casi siempre firmó solo con su nombre de pila, cuando lo habitual en el siglo XIX era firmar con el apellido o el nombre completo. El museo da dos razones. La primera es su relación difícil con su familia, y en especial con su padre: en una carta a Theo de diciembre de 1883, tras una discusión, escribe que observa a su padre y «no me gusta, decididamente no», y le pregunta a su hermano si él también es «un Van Gogh»: «yo siempre te he considerado Theo. De carácter soy muy distinto de los diversos miembros de la familia». No quería que lo identificaran con las ideas tradicionales que asociaba a su apellido. La segunda razón es práctica: había trabajado en el comercio de arte en Londres y París y sabía que a los extranjeros les costaba pronunciar «Van Gogh». Ya sus primeros dibujos van firmados «Vincent».
¿Por qué pintó tantos autorretratos?
Se conservan treinta y nueve autorretratos, entre dibujos y pinturas, la mayoría de París, donde practicaba con colores más claros y técnicas nuevas. Pintarse a uno mismo tiene ventajas: es barato y siempre se dispone de un modelo paciente. Sus autorretratos, «selfies» de la época, reflejan su evolución como persona y como artista. Los más conocidos tienen ficha en la sección de autorretratos.
¿Por qué son tan famosos los girasoles?
Con solo tres tonos de amarillo «y nada más» consiguió una armonía de color deslumbrante; además, el motivo, sencillo, gusta a mucha gente. Van Gogh planeó una serie de doce para decorar la casa amarilla de Arlés y terminó cinco, que hoy se reparten entre Ámsterdam, Múnich, Londres, Tokio y Filadelfia. Gauguin, que vivió con él más de dos meses, le pidió quedarse uno a cambio de unos estudios que había dejado en Arlés: los girasoles le parecían «un ejemplo perfecto del estilo que era completamente de Vincent». La historia de todas las versiones está en Los girasoles.
¿Qué relación veía entre la música y la pintura?
Estaba convencido de que el color y la música están unidos. En Les artistes de mon temps, de Charles Blanc, leyó que «el color puede aprenderse, igual que la música», y en Nuenen llegó a tomar clases de piano para entender mejor la gradación de los tonos. El 18 de septiembre de 1888 se lo recordaba a Theo: «vuelvo a estar como en Nuenen, cuando intenté en vano aprender música, tan fuerte sentía ya entonces las conexiones que hay entre nuestro color y la música de Wagner». Con Theo había ido a varios conciertos de Wagner en París, y en sus cartas menciona a Beethoven, Berlioz y Wagner. A su hermana Wil le escribió desde Arlés que intensificando todos los colores se consigue «calma y armonía», y pasa «algo como con la música de Wagner que, tocada por una gran orquesta, no es por eso menos íntima».
¿Era religioso?
Sí, aunque sus creencias cambiaron con el tiempo. Hijo de un pastor protestante de tendencia liberal y moderada, quiso seguir los pasos de su padre, pero pronto vio que pensaban de forma muy distinta: para Vincent, la fe debía basarse en las emociones humanas, y sobre todo en las de las clases más humildes, obreros y campesinos. Al final llegó a ver la naturaleza y la historia humana como un símbolo conjunto de «Dios»: no un dios definido, sino «algo allá arriba», algo que no se puede nombrar. Una postura extremadamente moderna para su época.
¿Por qué murió Theo tan poco después que Vincent?
Theo siempre había sido enfermizo, pero tras la muerte de Vincent su salud se deterioró muy deprisa. Lo ingresaron a mediados de octubre de 1890 y murió el 25 de enero de 1891, en una clínica cerca de Utrecht, seis meses después que su hermano, muy probablemente por los efectos de la sífilis, que padecía desde hacía tiempo. Entonces era una infección común y sin tratamiento; puede pasar años sin síntomas y acaba atacando el corazón, el cerebro y la médula. En 1914 Jo hizo trasladar sus restos a Auvers-sur-Oise, junto a los de Vincent.

Fuentes: Museo Van Gogh, «Vincent van Gogh FAQ» (vangoghmuseum.nl) y «Vincent’s Life 1853–1890»; cartas citadas según vangoghletters.org; Wikipedia, «The Red Vineyard».