Entrada a una cantera (Entrance to a Quarry, título que usan tanto el Museo Van Gogh como vggallery.com) es un óleo sobre lienzo de 60 × 74,5 cm que Vincent van Gogh pintó en Saint-Rémy-de-Provence en el verano de 1889 (el museo lo fecha en junio). Muestra la entrada de una cantera en las laderas cercanas al asilo: en el centro, una pared de roca ocre y amarilla con una cavidad oscura en su base, y delante de ella un suelo de tierra ocre con una mancha roja y rosada en el primer plano; a ambos lados, masas de árboles y arbustos de verde oscuro que cierran la vista, y arriba, en el ángulo superior izquierdo, apenas un trozo de cielo. Catalogado como F744 / JH1802, está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. Vincent lo pintó, según contó a Theo, cuando notaba los primeros síntomas de uno de sus ataques, y lo consideró uno de los pocos cuadros «un poco buenos» de ese verano.
Significado de Entrada a una cantera: qué representa
El museo lo explica así: «Vincent quería que su cuadro Entrada a una cantera fuera «mate de color sin parecer impresionante». Era la primera vez desde que se mudó a Francia que volvía a una paleta de colores apagados. En los Países Bajos siempre había usado colores sobrios, pero desde entonces había adoptado los tonos vivos de los impresionistas. Este cuadro, sin embargo, resultó muy distinto de sus obras holandesas, porque usó pigmentos diferentes». Y añade: «Mientras trabajaba en este cuadro, Van Gogh no se encontraba bien: sentía que se acercaba un ataque de su enfermedad. Aun así, quedó satisfecho con el resultado».
Las dos frases proceden de las cartas a Theo. El 22 de agosto de 1889, aún convaleciente de la crisis que había sufrido en julio, Vincent escribe: «Esta nueva crisis, querido hermano, me sobrevino en el campo, y cuando estaba en plena pintura, un día de viento. Te enviaré el lienzo, que sin embargo terminé. Y era precisamente un intento más sobrio, mate de color sin parecer impresionante, verdes quebrados, rojos y amarillos ocre herrumbrosos, como te decía que de vez en cuando sentía el deseo de empezar de nuevo con una paleta como la del norte» (carta 797). La edición de las cartas del Museo Van Gogh identifica ese lienzo con este cuadro gracias a la carta 805, de hacia el 20 de septiembre. En ella Vincent enumera el envío que prepara para Theo y comenta: «A mí me gusta bastante la Entrada a una cantera, que hice cuando sentía que empezaba este ataque, porque para mi gusto los verdes oscuros van bien con los tonos ocre, hay en ellos algo triste que es sano, y por eso no me molesta» (carta 805). Más adelante, en la misma carta, hace balance del lote: «En conjunto, las únicas cosas que considero un poco buenas son el Trigal, la Montaña, el Huerto, los Olivos con las colinas azules y el Retrato y la Entrada a la cantera, y el resto no me dice nada, porque le falta voluntad personal, sentimiento en las líneas» (carta 805). Según la procedencia del museo, el cuadro salió hacia París a finales de septiembre de 1889 y pasó de Theo a Jo van Gogh-Bonger y a su hijo Vincent Willem, que lo transfirió en 1962 a la Fundación Vincent van Gogh.
Análisis: verdes oscuros y ocres
Las rocas y la entrada
En el centro del cuadro, entre la vegetación, aparece la pared de la cantera: una roca de ocre amarillo y rosado, pintada con pinceladas largas y paralelas que siguen sus estratos, con contornos oscuros que marcan sus bloques. En su base se abre una cavidad sombreada, la entrada, y delante de ella el suelo de tierra ocre, con una mancha roja y rosada en el centro del primer plano. Más arriba, tras la roca, se ve otra ladera de hierba amarilla y, en el ángulo superior izquierdo, un trozo de cielo azul verdoso.
La ladera y la paleta
Todo lo demás es vegetación: a la izquierda, un árbol de tronco fino y copas de verde oscuro, con matas de hierba clara a sus pies; a la derecha, una gran masa de follaje verde, pintada con pinceladas curvas y arremolinadas, que ocupa casi la mitad del lienzo y avanza hasta el primer plano; arriba, las copas de los árboles cierran el cuadro. No hay horizonte abierto ni casi cielo: la roca queda encajada entre el verde. La paleta es la que Vincent describe en las cartas: «verdes quebrados, rojos y amarillos ocre herrumbrosos», los verdes oscuros que «van bien con los tonos ocre», sin el azul intenso ni los amarillos vivos de los trigales de ese mismo verano. Es el regreso deliberado a «una paleta como la del norte», la de sus años holandeses, aunque con pigmentos distintos, como señala el museo.
Dónde ver Entrada a una cantera
En el Museo Van Gogh de Ámsterdam (Vincent van Gogh Foundation, s0041V1962), expuesto en sala en el momento de redactar esta página; conviene consultar la web del museo antes de ir. Otro cuadro del mismo asunto, la Entrada a una cantera cerca de Saint-Rémy (F635), fechado por vggallery.com en octubre de 1889, está en una colección particular según esa misma fuente. La lista completa está en dónde ver los cuadros de Van Gogh.
Todas las obras de Van Gogh del Museo Van Gogh que tienen ficha en esta web, con datos para la visita: Van Gogh en el Museo Van Gogh.
Ficha técnica
| Título | Entrada a una cantera (Entrance to a Quarry) |
|---|---|
| Autor | Vincent van Gogh |
| Fecha | Saint-Rémy, junio de 1889 (museo); mediados de julio de 1889 según vggallery.com |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 60 × 74,5 cm (museo; vggallery.com: 60 × 73,5 cm) |
| Catálogo | F744 / JH1802 |
| Ubicación | Museo Van Gogh, Ámsterdam (Vincent van Gogh Foundation; s0041V1962) |
| Etapa | Saint-Rémy (1889–1890) |
Obras relacionadas
- Montañas en Saint-Rémy: «la Montaña» del mismo envío, los Alpilles con una cabaña (F622).
- Trigal verde con ciprés: el trigal de junio de 1889 descrito a Wil.
- Olivos, cielo azul brillante: los olivares de ese verano en Saint-Rémy.
- Campo cercado con trigo verde a la salida del sol: el campo visto desde el asilo.
Fuentes: ficha de Entrance to a Quarry (s0041V1962) en vangoghmuseum.nl; cartas 797 (nota 11) y 805 (nota 25) en vangoghletters.org; vggallery.com (F744 y F635).
