El buen samaritano (según Delacroix) (The Good Samaritan (after Delacroix)) es un óleo sobre lienzo de 73 × 59,5 cm que Vincent van Gogh pintó en el hospital de Saint-Rémy-de-Provence a principios de mayo de 1890, en sus últimas semanas allí. Muestra la parábola del Evangelio: el samaritano, con turbante y ropa roja, iza sobre su caballo al hombre herido y desnudo al que los ladrones han dejado en el camino, en un paisaje de montañas ondulantes. No es una composición propia sino la copia, en color, de un cuadro de Eugène Delacroix que Van Gogh conocía por una reproducción en blanco y negro. Catalogado como F633 / JH1974, está en el Museo Kröller-Müller de Otterlo (KM 104.010).
Significado de El buen samaritano: qué representa
El Kröller-Müller lo explica así: «Tras otra grave crisis, Van Gogh copia un grabado de El buen samaritano de Delacroix. Copiar no significa que imite servilmente al maestro venerado. Trabaja a partir de una reproducción en blanco y negro de la obra y hace su propia traducción en color y sobre lienzo, basada en sus recuerdos del cuadro» (en realidad una litografía de Laurens, según las notas de las cartas). Y sobre el tema: «No parece casual que Van Gogh elija el samaritano de Delacroix, el hombre compasivo que interrumpe su viaje para ayudar a un hombre indefenso al que han robado. Van Gogh también tiene que recuperarse. Y con este cuadro quizá alude también a su hermano Theo, su propio buen samaritano, que siempre está ahí para él».
La crisis a la que se refiere el museo fue la más larga de su enfermedad: entre febrero y abril de 1890, según Wikipedia, Van Gogh sufrió una grave recaída, deprimido e incapaz de escribir, aunque pudo pintar y dibujar un poco «de memoria». Cuando volvió a trabajar con normalidad, a finales de abril, lo hizo con los cuadros de flores y de hierba del jardín del hospital y con esta copia. «También he intentado una copia de El buen samaritano de Delacroix», escribió a Theo hacia el 2 de mayo, junto a la noticia de «un rincón de verdor que me parece que tiene algo de frescura» (carta 866). Pocas semanas después, en mayo, dejaba Saint-Rémy camino de Auvers.
Una copia planeada desde el otoño
La idea venía de lejos. En septiembre de 1889, cuando empezó sus «traducciones» de Millet, Van Gogh anunció a Theo: «Voy a copiar también El buen samaritano de Delacroix» (carta 805). Según las notas de la edición de las cartas, trabajó a partir de una litografía de Laurens que reproducía el cuadro de Delacroix, y volvió a mencionar la intención en febrero de 1890 antes de ejecutarla, por fin, en mayo. Fue una de las últimas copias de Saint-Rémy, después de las Horas del día de Millet y de la Piedad de Delacroix, y contemporánea de La resurrección de Lázaro de Rembrandt.
Van Gogh justificó estas copias en la carta 839, a propósito de Millet: no se trata de «copiar pura y simplemente», sino de «traducir a otra lengua, la de los colores, las impresiones de claroscuro y blanco y negro». Con Delacroix, su «mentor espiritual en el color» según el museo, la copia tenía un sentido añadido: devolver el color a una imagen que solo conocía en gris.
Análisis: Delacroix en la lengua de Van Gogh
Los complementarios
El museo lo resume: «Delacroix es el mentor espiritual de Van Gogh en el color, lo que se aprecia en los contrastes de azul-violeta con amarillo y de rojo con verde. Trabaja con líneas gruesas y una pincelada ondulada». La túnica roja del samaritano contra el verde del paisaje, el amarillo del cielo y de la tierra contra los azules y violetas de las montañas: la teoría de los complementarios que había aprendido leyendo sobre Delacroix, aplicada ahora a una composición del propio pintor. El cuerpo blanco del herido, en el centro, es la nota clara que organiza el resto.
La pincelada ondulada
Todo el cuadro está pintado con la pincelada retorcida de los últimos meses de Saint-Rémy, la de los Cipreses y los olivos: el camino, las rocas y las montañas del fondo ondulan, y el paisaje parece moverse con las figuras. A la izquierda, pequeños y de espaldas, se alejan el sacerdote y el levita que pasaron de largo; en el suelo, el cofre abierto que han vaciado los ladrones. El museo recoge la frase con que el propio Van Gogh definía estas copias: «la vaga consonancia de colores que están en el mismo sentimiento, si no correctos: esa es mi propia interpretación».
Dónde ver El buen samaritano
En el Museo Kröller-Müller, en el parque nacional De Hoge Veluwe (Otterlo, Países Bajos), que reúne una de las mayores colecciones de obras de Van Gogh; el cuadro lleva el número de inventario KM 104.010. La otra gran copia de Delacroix, la Piedad, está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. Tienes la lista completa en dónde ver los cuadros de Van Gogh.
Todas las obras de Van Gogh del Museo Kröller-Müller que tienen ficha en esta web, con datos para la visita: Van Gogh en el Museo Kröller-Müller.
Ficha técnica
| Título | El buen samaritano (según Delacroix) (The Good Samaritan (after Delacroix); De barmhartige Samaritaan) |
|---|---|
| Autor | Vincent van Gogh, según Eugène Delacroix |
| Fecha | Saint-Rémy-de-Provence, principios de mayo de 1890 |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 73 × 59,5 cm |
| Catálogo | F633 / JH1974 |
| Ubicación | Museo Kröller-Müller, Otterlo (KM 104.010) |
| Etapa | Saint-Rémy (1889–1890) |
Obras relacionadas
- Piedad (según Delacroix): la otra copia de Delacroix, de septiembre de 1889.
- La siesta (según Millet): las «traducciones» de Millet.
- El descanso del mediodía (Millet): el original de La siesta.
- Lirios sobre fondo amarillo: pintado esas mismas semanas.
- Cipreses: la pincelada ondulada de Saint-Rémy.
Fuentes: ficha de la obra en krollermuller.nl (KM 104.010); cartas 805, 839 y 866 con sus notas (vangoghletters.org); Wikipedia, «Vincent van Gogh» (recaída de 1890).
