Naturaleza muerta con manzanas, o simplemente Manzanas (Apples), es un óleo sobre lienzo de 45,7 × 60,4 cm que Vincent van Gogh pintó en París en septiembre–octubre de 1887, en el último otoño de sus dos años en la ciudad. Es uno de los bodegones en que se ve con más claridad lo que París había hecho con su pintura: un montón de manzanas sobre una mesa, y detrás un fondo que, según el propio Museo Van Gogh, «compite por la atención» con la fruta en «una explosión de color». Catalogado como F254 / JH1342, se conserva en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.
Significado de Manzanas: qué representa
Lo que importa aquí no es la fruta sino el color. En el fondo, Van Gogh puso casi todas las variedades de azul y verde de su paleta y, encima, pinceladas de colores contrastados: amarillo, naranja, rojo y rosa. Para las manzanas del primer plano usó las mismas combinaciones pero en orden inverso, primero los tonos cálidos y después los acentos fríos de verde y azul. Así, explica el museo, consiguió dar unidad a la escena: fondo y fruta están hechos de los mismos colores, repartidos al revés.
El bodegón fue, durante los dos años de París, el laboratorio de Van Gogh. Llegado de Holanda con una paleta de tierras y negros, descubrió a los impresionistas, a Seurat y las estampas japonesas. Ensayó lo aprendido, antes que en paisajes o figuras, en flores y frutas que podía pintar en casa: primero en los ramos del verano de 1886, después en las frutas del otoño y en los bodegones de 1887. En estos cuadros probó las tres relaciones de color de la rueda cromática: los complementarios, los armónicos y los tríos, y aprendió a construir la luz con «colores puros» en vez de con un motivo claro sobre fondo oscuro.
Contexto: el otoño de 1887
En sus primeros meses en París, en el pequeño apartamento de Theo en la rue Laval, Vincent pintó frutas de otoño, en 1886, en parte para calmarse: su comportamiento era difícil y un amigo de Theo escribió que «no tiene la menor noción de las condiciones sociales; siempre está peleándose con todo el mundo». Un año después, en el otoño de 1887, ya había pasado por Asnières, por el puntillismo y por la pincelada rápida y espesa que iba a ser la suya. Manzanas pertenece a esa serie final de bodegones de París, junto con Uvas, manzanas, limones y pera (Art Institute de Chicago) y Cesta de manzanas, dedicado a Lucien Pissarro (Kröller-Müller). Unos meses después, en febrero de 1888, se iría a Arlés.
Análisis: fondo contra figura
Un fondo que no es fondo
Van Gogh cubre el fondo de pinceladas cortas y direccionales en azules y verdes, y encima esparce toques de amarillo, naranja, rojo y rosa, como chispas. Es la lección del puntillismo, pero a su manera: no puntos regulares sino rayas de distinta longitud que hacen vibrar la superficie. Ya en las frutas de 1886 las pinceladas de colores contrastados irradiaban en círculo alrededor de la fruta, con un «aura de radiación eléctrica»; aquí ese mismo recurso se aplica a todo el fondo.
De la cesta de 1885 a las manzanas de 1887
Dos años antes, en Nuenen, Van Gogh había pintado una Cesta de manzanas (F99, también en el Museo Van Gogh) experimentando con la teoría del color de Delacroix: «un cierto rojo puro y brillante para las manzanas, luego algunas cosas verdosas; una o dos manzanas de otro color, una especie de rosa, para mejorar el conjunto», le escribió a Theo, y explicaba cómo el rosa era un color «roto», obtenido mezclando el rojo y el verde. La comparación entre las dos obras resume su evolución: la misma fruta, la misma idea de los complementarios, pero en 1885 los contrastes se apagan sobre fondo oscuro y en 1887 se despliegan sobre un fondo tan luminoso como la fruta.
Historia
El cuadro se quedó en el apartamento de Theo en París en el otoño de 1887; a la muerte de Theo, el 25 de enero de 1891, lo heredaron su viuda, Jo van Gogh-Bonger, y su hijo Vincent Willem. Jo lo prestó al Rijksmuseum entre 1917 y 1919, y su hijo de nuevo entre 1927 y 1930, y después al Stedelijk de Ámsterdam; con el resto de la colección familiar pasó a la Fundación Vincent van Gogh y, desde 1962, a la colección que hoy expone el Museo Van Gogh.
Dónde ver Manzanas
En el Museo Van Gogh de Ámsterdam (Fundación Vincent van Gogh), junto a los demás bodegones de París, como Limones en un plato. Tienes la lista completa en dónde ver los cuadros de Van Gogh.
Todas las obras de Van Gogh del Museo Van Gogh que tienen ficha en esta web, con datos para la visita: Van Gogh en el Museo Van Gogh.
Ficha técnica
| Título | Manzanas / Naturaleza muerta con manzanas (Apples, Still Life with Apples) |
|---|---|
| Autor | Vincent van Gogh |
| Fecha | París, septiembre–octubre de 1887 |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 45,7 × 60,4 cm |
| Catálogo | F254 / JH1342 |
| Ubicación | Museo Van Gogh, Ámsterdam (Fundación Vincent van Gogh), n.º s0131V1962 |
| Etapa | París (1886–1888) |
Obras relacionadas
- Cesta de manzanas (1885): las manzanas de Nuenen, en penumbra.
- Uvas, manzanas, limones y pera: el bodegón de Chicago.
- Limones en un plato: la luz con colores puros.
- Jardín con parejas de enamorados: el puntillismo a su manera, en gran formato.
- Los girasoles: el bodegón de Arlés, un año después.
Fuentes: Museo Van Gogh (ficha s0131V1962); Wikipedia, «Still life paintings by Vincent van Gogh (Paris)».
