Olympia de Manet (1863): significado, análisis y dónde verla

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Olympia es un óleo sobre lienzo de Édouard Manet, pintado en 1863 y expuesto por primera vez en el Salón de París de 1865, donde provocó uno de los mayores escándalos de la pintura del siglo XIX. Muestra a una mujer desnuda tendida en una cama, que mira de frente al espectador, mientras una criada negra le trae un ramo de flores. No es una diosa ni una odalisca: los detalles del cuadro la identifican como una cortesana del París de su tiempo. Mide unos 130,5 × 190 cm y se conserva en el Museo de Orsay de París, adonde llegó tras una suscripción pública organizada por Claude Monet en 1890.

Significado de Olympia: qué representa

El cuadro toma la composición de un desnudo clásico y la traslada al presente. La mujer está echada sobre un chal oriental, con una orquídea en el pelo, una pulsera, pendientes de perla, una cinta negra al cuello y una sola zapatilla. A la derecha, la criada le muestra un ramo envuelto en papel, que se ha interpretado como el regalo de un cliente; a los pies de la cama, un gato negro arquea el lomo con la cola levantada. Todos esos detalles, y el propio nombre, identificaban a la modelo como una demi-mondaine, una cortesana: en el París de la década de 1860, «Olympia» era un nombre asociado a las prostitutas.

Lo que más molestó fue la mirada. Olympia no se ofrece ni se avergüenza: mira al espectador con frialdad, como si quien está delante fuera el cliente que acaba de entrar. Su mano izquierda, apoyada con firmeza sobre el muslo, parece cerrar el paso más que invitar. El título se atribuye a Zacharie Astruc, crítico y amigo de Manet, porque en el catálogo del Salón el cuadro iba acompañado de unos versos suyos que empiezan: «Cuando, cansada de soñar, Olympia despierta…».

Quién posó: Victorine Meurent y Laure

La modelo de Olympia fue Victorine Meurent, que tenía 19 años y había empezado a posar a los 16. Posó para Manet en varios cuadros, entre ellos el Almuerzo sobre la hierba. No era una prostituta, como a veces se dice: con el tiempo se hizo pintora y expuso en el Salón en 1876, 1879, 1885 y 1904. La criada fue una mujer llamada Laure. Su figura pasó casi desapercibida durante un siglo, pero hoy es objeto de estudio: Olympia se pintó quince años después de la abolición de la esclavitud en Francia, y la crítica actual analiza cómo Manet y su público miraban a la mujer negra situada junto a la blanca.

Análisis: Tiziano, Goya y una pintura sin medios tonos

La Venus de Urbino al revés

El modelo directo es la Venus de Urbino de Tiziano (hacia 1534), que Manet había copiado en un viaje a Italia en 1853. La pose y la división del fondo en dos son las mismas, pero cada símbolo cambia de sentido. El perrito dormido a los pies de la Venus, símbolo de fidelidad, se convierte en un gato negro, animal asociado a la noche y a la promiscuidad. El mirto en maceta del fondo de Tiziano, emblema del matrimonio, se sustituye por un ramo de flores cortadas, destinado a marchitarse. También se ha comparado con La maja desnuda de Goya, que igualmente mira al espectador, y con las odaliscas de Ingres, acompañadas a menudo por una sirvienta negra.

Una técnica contra el Salón

El escándalo fue también de estilo. Frente al desnudo liso e idealizado de El nacimiento de Venus de Alexandre Cabanel, triunfador en el Salón de 1863, Manet pinta con pinceladas anchas y rápidas, una luz de estudio dura que suprime los medios tonos, grandes superficies de color y poca profundidad. El cuerpo, delgado para los gustos de la época, se recorta como una forma plana y clara contra el fondo oscuro, y el blanco de la piel se enfrenta al negro de la criada y del gato. Además, el formato, de casi dos metros, estaba reservado a la pintura de historia y mitología, no a una escena de burdel.

El escándalo del Salón de 1865

Dos años antes, el Almuerzo sobre la hierba ya había causado revuelo en el Salón de los Rechazados de 1863, pero Olympia fue mucho más lejos. Los críticos conservadores la llamaron «inmoral» y «vulgar», los caricaturistas se burlaron de ella y el público se agolpaba delante del cuadro. El periodista Antonin Proust, amigo de Manet, recordaría que si el lienzo no fue destruido fue solo por las precauciones de la administración. Lo defendieron pocos, como Baudelaire y Émile Zola, que escribió en 1867 que, cuando los artistas pintan Venus, «corrigen la naturaleza, mienten», y que Manet se preguntó por qué mentir y presentó a Olympia, «una muchacha de nuestro tiempo, de las que encuentras en las aceras».

Monet compra Olympia para Francia (1889–1890)

Manet murió en 1883 sin vender el cuadro. En 1888 el pintor John Singer Sargent avisó a Claude Monet de que la viuda, Suzanne Manet, pensaba venderlo, quizá a un comprador estadounidense. Monet organizó durante un año una suscripción para reunir los 20.000 francos que se pedían y regalárselo al Estado. Contribuyeron casi cien personas: el propio Monet, Degas, Renoir, Camille Pissarro, Rodin, Mallarmé, Caillebotte, el marchante Durand-Ruel… Zola fue de los pocos que se negaron. En marzo de 1890 se compró a Suzanne Manet por 19.415 francos y entró en el Museo del Luxemburgo. Por orden de Georges Clemenceau pasó al Louvre en 1907; en 1947 se trasladó al Jeu de Paume y en 1986 al Museo de Orsay.

Manet, Olympia y Van Gogh

Van Gogh nunca menciona Olympia por su nombre en las cartas, pero sí a Manet, y con respeto creciente. En febrero de 1884, desde Nuenen, pidió a Theo que le contara qué cuadros había en la exposición en memoria de Manet celebrada en enero de 1884 en la Escuela de Bellas Artes de París: «Siempre he encontrado la obra de Manet muy original». Y añadía: «Me gustaría ver sobre todo sus desnudos femeninos», aunque no compartía la opinión de Zola de que Manet abría el futuro del arte moderno; para él, ese pintor era Millet (carta 428, nota 8).

Ya en Francia, su juicio fue más elogioso. Desde Arlés, en mayo de 1888, escribió que el pintor del futuro sería «un colorista como no ha habido otro» y que «Manet preparó el terreno», aunque los impresionistas ya usaban colores más fuertes que los suyos (carta 604). En agosto lo puso junto a Courbet como el que había estado «muy, muy cerca» de casar forma y color (carta 657), y, mientras pintaba los Girasoles, recordó unas peonías de Manet vistas con Theo en el Hôtel Drouot, pintadas con empaste grueso, como ejemplo de técnica sencilla y sana (carta 669). Tienes el contexto en impresionismo y postimpresionismo.

Dónde ver Olympia

Está en el Museo de Orsay de París (RF 644), en la colección permanente, junto a otras obras de Manet como el Almuerzo sobre la hierba. Casi nunca sale de París: solo lo ha hecho tres veces, a Venecia en 2013, donde se expuso al lado de la Venus de Urbino, a Rusia en 2016 y a Nueva York, para la exposición «Manet/Degas» del Metropolitan entre 2023 y 2024. En el mismo museo se ven algunos de los cuadros más importantes de Van Gogh.

Ficha técnica

TítuloOlympia
AutorÉdouard Manet (1832–1883)
Fecha1863 (expuesto en el Salón de 1865)
TécnicaÓleo sobre lienzo
Medidas130,5 × 190 cm (130,5 × 191 cm según otras fuentes)
Firma«ED.MANET 1863»
ModelosVictorine Meurent (Olympia) y Laure (la criada)
UbicaciónMuseo de Orsay, París (RF 644); comprado por suscripción pública en 1890
Cartas de Van Gogh sobre Manet428, 604, 657 y 669
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Obras relacionadas

Fuentes: Wikipedia, «Olympia (Manet)» (en, es y fr); vangoghletters.org, cartas 428 (con la nota 8), 604, 657 y 669.

Sobre esta ficha. Redactada por Jorge Torres, editor de Museo Van Gogh, y revisada en octubre de 2026. Fuentes: cartas de Vincent van Gogh en la edición del Van Gogh Museum y el Huygens Institute (vangoghletters.org), catálogos razonados de De la Faille (F) y Hulsker (JH) y la documentación del museo que conserva la obra. Cómo hacemos las fichas.