El bulevar Montmartre de noche (Le Boulevard Montmartre, effet de nuit) es un óleo sobre lienzo de Camille Pissarro pintado en 1897. Mide 53,3 × 64,8 cm y se conserva en la National Gallery de Londres (NG4119). Es una de las catorce vistas del bulevar Montmartre que Pissarro pintó ese año desde la ventana de un hotel de París, a distintas horas y con distintos tiempos, y es el único cuadro nocturno de toda su obra. El bulevar mojado, tras la lluvia, refleja la luz blanca de las nuevas farolas eléctricas, la luz amarilla de gas de los escaparates y los faroles de aceite de los coches de punto.
Significado de El bulevar Montmartre de noche: qué representa
La vista está tomada desde lo alto, mirando hacia el este por el bulevar Montmartre, que a pesar de su nombre no está en Montmartre sino que es el más oriental de los grandes bulevares de París. La calzada, llena de coches de caballos y ómnibus, y las aceras, con la multitud, se alejan en diagonal hacia la Porte Saint-Denis; a los lados, las fachadas de los edificios de Haussmann con sus escaparates iluminados, y arriba, una franja de cielo nocturno sin luna ni estrellas. Todo es luz artificial: abajo, en primer plano, el globo pálido de una farola eléctrica, pintado con el pincel muy cargado, y detrás más luces.
Lo que le interesaba a Pissarro eran los distintos tipos de luz. La lámpara de arco eléctrica, la «bujía eléctrica» inventada en 1876, acababa de instalarse en las calles de París: su luz fría y blanca, rodeada de un halo azul índigo, contrasta con la luz de gas más cálida de las tiendas, pintada con toques amarillos y naranjas, y con los faroles de aceite de los coches que esperan ante el Théâtre des Variétés, dos hileras de puntos rojos, blancos y amarillos. Y para que todas esas luces brillaran más, pintó el bulevar después de la lluvia: el reflejo sobre el pavimento mojado es especialmente logrado en la parte derecha del cuadro.
La serie de los bulevares
En febrero de 1897 Pissarro, que pasaba ya de los 65 años, alquiló una habitación en el Grand Hôtel de Russie, en el número 1 de la rue Drouot, en la esquina con el bulevar de los Italianos. Era un pintor de campo y de campesinos, y su vuelta a París para pintar vistas urbanas pudo deberse a su salud, sobre todo a los problemas de vista que le hacían cada vez más difícil pintar al aire libre. Pero también al ejemplo de Monet: sus series, como la de los almiares, se vendían bien, y el marchante Durand-Ruel, que acababa de comprarle seis pequeños «efectos de nieve» callejeros, le sugirió una serie de bulevares en lienzos mayores. El 8 de febrero Pissarro se lo cuenta a su hijo Lucien: «Una serie de cuadros de los bulevares le parece buena idea, y será interesante superar las dificultades. He tomado una habitación grande en el Grand Hôtel de Russie, 1 rue Drouot, desde la que veo toda la extensión de los bulevares casi hasta la Porte Saint-Denis». El 13 de febrero le escribe a otro hijo, Georges: «He empezado mi serie de bulevares. Tengo un motivo espléndido que voy a explorar bajo todos los efectos posibles, a mi izquierda; tengo otro motivo terriblemente difícil…».
Desde su ventana, mirando al sur, tenía el bulevar Montmartre a la izquierda y, girándose, el bulevar de los Italianos, del que pintó dos vistas grandes. Del bulevar Montmartre salieron catorce lienzos: con nieve, con lluvia, con niebla, con sol, en invierno y en primavera, de mañana, de tarde, al ponerse el sol y, una sola vez, de noche.
Análisis: perspectiva y pincelada
Un problema técnico
Pissarro se tomó el bulevar como un desafío técnico, empezando por la perspectiva desde un punto de vista tan alto. Las diagonales de los tejados y las aceras, reforzadas por las filas de coches, árboles y farolas, forman una serie de triángulos cuyos vértices se juntan en un punto algo a la izquierda del centro. La «V» del cielo nocturno, invertida en la forma del bulevar, acentúa la sensación de profundidad; el cielo está pintado con un abanico de pinceladas que estalla hacia arriba desde el horizonte.
Manchas y trazos
No lo pintó de una sentada (hay zonas repintadas), pero la pincelada es directa e inmediata. En los años noventa Pissarro había abandonado ya la técnica puntillista, meticulosa y lenta, que había adoptado de Seurat en los años ochenta, y aquí aplica la pintura como un mosaico de rayas y toques que sugieren el paso de la gente y del tráfico y el brillo de las luces. Vista de cerca, la pintura es casi abstracta; vista de lejos, la calle está llena de movimiento. Su territorio habitual era el campo a la luz del día, en verdes, azules y marrones; aquí se enfrentó a un entorno enteramente artificial, iluminado solo por lámparas.
Pissarro y Van Gogh
Pissarro (1830–1903) trató a Van Gogh en París, y fue él quien recomendó al doctor Gachet de Auvers-sur-Oise, cerca del cual se instaló Vincent en mayo de 1890. Este nocturno es, además, un buen contrapunto a las noches de Van Gogh: donde Terraza de café por la noche o Noche estrellada sobre el Ródano oponen las luces de gas al cielo estrellado, Pissarro elimina el cielo y se queda solo con la luz de la ciudad. Hay más sobre esa relación en Pissarro y Van Gogh.
Dónde ver El bulevar Montmartre de noche
En la National Gallery de Londres. Procede de la colección de Lucien Pissarro, el hijo del pintor; lo adquirió el Courtauld Fund en 1925, estuvo en la Tate y pasó a la National Gallery en 1950. No siempre está expuesto: comprueba en la web del museo antes de ir. Si vas a Londres por Van Gogh, tienes en la misma National Gallery Los girasoles y la Silla de Vincent: la lista completa está en dónde ver los cuadros de Van Gogh.
Ficha técnica
| Título | El bulevar Montmartre de noche (Le Boulevard Montmartre, effet de nuit / The Boulevard Montmartre at Night) |
|---|---|
| Autor | Camille Pissarro (1830–1903) |
| Fecha | 1897 |
| Técnica | Óleo sobre lienzo |
| Medidas | 53,3 × 64,8 cm |
| Serie | Catorce vistas del bulevar Montmartre (1897); único nocturno de Pissarro |
| Ubicación | National Gallery, Londres (NG4119; Courtauld Fund, 1925; en la National Gallery desde 1950) |
Obras relacionadas
- Camille Pissarro: biografía y obras principales.
- Pissarro y Van Gogh: la relación entre los dos pintores.
- Terraza de café por la noche: la noche de Van Gogh en Arlés.
- Noche estrellada sobre el Ródano: luces de gas y estrellas.
- Impresión, sol naciente: el cuadro que dio nombre al impresionismo.
Fuentes: National Gallery, Londres, ficha de «The Boulevard Montmartre at Night» (NG4119).
